El infierno está encantador
Vivo en un edificio ubicado en Urquiza entre Callao y Rodríguez. El pasado domingo, a las 6.30, me levanté para ir a la radio a trabajar, entre gritos y ruidos de vidrios rotos. Habían destrozado las ventanas de mis vecinos (entre ellos, las de una señora mayor que vive sola).

Miércoles 17 de Febrero de 2010

Vivo en un edificio ubicado en Urquiza entre Callao y Rodríguez. El pasado domingo, a las 6.30, me levanté para ir a la radio a trabajar, entre gritos y ruidos de vidrios rotos. Habían destrozado las ventanas de mis vecinos (entre ellos, las de una señora mayor que vive sola). Me pregunto: ¿qué tenemos que hacer? ¿Cómo tenemos que vivir? Rápidamente llamé al 911, era la primera vez que lo hacía y me llevé una decepción, no se molestaron en venir. A este hecho se suman la quema de contenedores y los robos permanentes y hechos de violencia a particulares y comercios. Por supuesto, la policía brilla por su ausencia. Lo cierto es que vivimos con miedo, por nosotros y por nuestros hijos.

María Fernanda Rey,

locutoranacional@hotmail.com