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El incremento en la TGI divide aguas entre los concejales rosarinos

La propuesta del Ejecutivo ingresará formalmente mañana. El porcentaje de aumento de la tasa ya divide aguas entre las distintas bancadas dentro del Palacio Vasallo.

Martes 18 de Noviembre de 2014

Antes de que el presupuesto municipal ingrese formalmente en el recinto, la posibilidad de que la tasa general de inmuebles (TGI) sufra aumentos superiores al 50 por ciento corrió como pólvora ayer en el Concejo. Y en la oposición adelantaron los carriles por donde transitará el debate: el análisis de la capacidad de pago de los contribuyentes y una fina mirada sobre las erogaciones del Ejecutivo. "Discutir sobre la proyección de gastos no se agota en garantizar ingresos sino que hay que analizar cómo serán los gastos", resumió un edil.

El proyecto de presupuesto 2015 ingresará mañana a primera hora al Palacio Vasallo. La intendenta Mónica Fein confirmó ayer que la iniciativa contempla un aumento de la TGI. Y, si bien reconoció que "cualquier porcentaje de aumento parece fuerte", destacó que siete de cada diez rosarinos pagan una tasa que no llega a los cien pesos mensuales. "En número absolutos, la suba no supera el valor de cualquier objeto que compramos hoy en día en un supermercado, como un kilo de yerba", sostuvo en diálogo con La Ocho.

La comparación aventó un cálculo de porcentajes de subas superiores al 50 por ciento anual y cosechó críticas. No obstante, los equipos técnicos del municipio señalaron que la propuesta no estaba todavía cerrada y aclararon que los incrementos serán "progresivos" (ver aparte).

No obstante, en los bloques de la oposición del Concejo no tardaron en sentar posiciones, marcando la previa de uno de los debates más importantes del año que determinará cómo se gastará el dinero de la ciudad. Y esta vez tendrá algunas particularidades: la proximidad del calendario electoral y un escenario donde el interbloque del Frente Progresista sólo cuenta con ocho votos sobre 24.

A debate. En ese punto, muchos recordaron la polémica que rondó la aprobación del presupuesto para este año, cuando se avaló una suba del 19,5 promedio dejando de lado la propuesta de revalúo de propiedades que arrastraba aumentos del 30 por ciento.

Lo cierto es que incluso antes de conocer en detalle la propuesta del Ejecutivo, en el Palacio Vasallo empezaron a mostrar sus reparos. "En un contexto inflacionario es lógico que se plantee un incremento de la TGI", sostuvo el edil del PRO Rodrigo López Molina. Sin embargo consideró que la suba pretendida debe ser "absolutamente responsable" en su porcentaje.

"Las últimas discusiones del presupuesto de la Municipalidad han sido tan traumáticas porque no hay correlación entre lo que se pretende aumentar y cómo ese dinero llega en obras y servicios a los ciudadanos. Porque, actualmente, el 90 por ciento de los egresos está relacionado con gastos corrientes, es decir con sueldos y no con inversiones en obras públicas", dijo.

En el bloque de la Unión Cívica Radial (UCR), Jorge Boasso adelantó su voto negativo en caso de que el incremento del tributo sea del 70 por ciento.

"La intendenta le esconde a la población el porcentaje de aumento porque no quiere impresionar a la gente y empieza a hacer comparaciones con el precio de determinadas mercaderías (como el kilo de yerba)", señaló el concejal.

Su par radical Sebastián Chale consideró necesario "establecer un equilibrio con la tasa que los rosarinos pueden pagar" y, además, "estudiar en detalle cómo van a estar distribuidos los gastos, cuáles van a quedar congelados y qué obras de infraestructura van a desarrollarse".

El referente del Partido del Progreso Social (PPS), Héctor Cavallero, condicionó su apoyo a que el cálculo de gastos incluya el detalle de las obras que se van a poner en marcha el año próximo, "indicando partidas y barrios para que los propios vecinos puedan controlar su cumplimiento". El ex intendente volvió a plantear también la situación de las partidas de fondos específicos subutilizadas "que deben volver a incorporarse al ejercicio siguiente y no se pasen a rentas generales para tapar el déficit".

"Una vez que sepamos claramente cuánto va a pagar de aumento cada vecino y tengamos precisión en cuanto a los proyectos de obras públicas, podremos sentar una posición", destacó.

Para el edil del Frente para la Victoria (FpV) Roberto Sukerman, hasta que el presupuesto no ingrese al Concejo resulta anticipado arriesgar opiniones. De todos modos, advirtió que "plantear un aumento es plantear un esfuerzo".

"Vamos a garantizar la gobernabilidad y que la Municipalidad tenga recursos. El año pasado lo hicimos votando un aumento de la TGI por debajo de lo que pretendía la Intendencia y no la dejamos sin recursos. Trataremos de alguna manera de pedir un esfuerzo a los rosarinos en última instancia y veremos si está realmente justificado y si no se llega a un punto de saturación de su capacidad contributiva, es decir, si los aumentos después se pueden pagar", concluyó.

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