El incomparable teniente Columbo
La noticia de la muerte del octogenario actor Peter Falk no es otra cosa que una mala noticia, dicho esto en el sentido más amplio y literal de la expresión.

Lunes 11 de Julio de 2011

La noticia de la muerte del octogenario actor Peter Falk no es otra cosa que una mala noticia, dicho esto en el sentido más amplio y literal de la expresión. Para evitar caer en lugares comunes y en cosas ya dichas, quiero expresar algunas breves consideraciones. En primer lugar hay que mencionar que la serie Columbo, creada por Richard Levinson y William Link, parte en dos la carrera actoral del desaparecido actor. Hay un antes y un después de la aparición mundial de la serie de marras, en la vida de Falk. Asimismo creo en la magistral carnadura que le dio el actor a su personaje; que es absolutamente imposible pensar a otro actor dándole vida a tan rico protagónico; es por ello que se puede afirmar categóricamente: Columbo es Peter Falk y Peter Falk es Columbo. Murió el actor, queda el personaje. Detrás de la apariencia externa del teniente y detrás de su discurso con el asesino que correspondiere a cada uno de los episodios de la serie, se oculta una inteligencia pocas veces vista; esta capacidad puesta en práctica para resolver los homicidios por parte del detective, nos lleva a una conclusión: Columbo es un genio. Como fanático y estudioso de la serie en cuestión, considero que Falk no era un gran actor, por tal motivo, me niego a verlo en otras interpretaciones que no sean su sublime caracterización: la del teniente Dany Columbo. Mucho se ha dicho y mucho se dirá acerca de Falk, de sus interpretaciones y de su incomparable creación. A modo de colofón, bueno sería que se hubiera filmado un episodio en nuestro país (“Columbo en Argentina” o “Columbo en Buenos Aires”…). Ya es tarde. Demasiado tarde.
Lisandro Itzcovit