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El ilustre desconocido toca hoy en McNamara

El productor de los mejores discos de los Strokes llega hoy a rosario para ofrecer un recital de canciones propias

Sábado 18 de Mayo de 2013

¿Alguien conoce a Gordon Raphael? Fue el productor de los dos primeros y grandes discos de los neoyorkinos The Strokes, "Is This It" y "Room on Fire". También produjo el álbum "Soviet Kitsch", de la rusa-norteamericana Regina Spektor. Además, entre su Seattle natal y su Berlín residencial compuso cientos de canciones que contribuyeron a formar su perfil de ilustre desconocido en el mundo del rock. En 2012 visitó Argentina para producir algunas bandas, así llegó a Córdoba de la mano de Paris Paris Musique para producir su segundo álbum. Luego del trabajar juntos, decidieron emprender una gira interpretando canciones de Gordon y de Paris Paris por Latinoamérica. Tour que los traerá por primera vez a Rosario —junto a los locales de Septiembre—, esta noche a las 21 en McNamara.

—De Seattle a Berlín, ¿cómo sintetizaría ese largo y diversificado trayecto que es, supongo, su propia vida?

—Soy tan amable como confrontador. Valoro la paz pero también soy arrastrado al ruido y caos. Por lo que la síntesis consiste en equilibrar ambos y mantenerse original, vivo y sano. Aprendí algunos trucos de mi familia, cuando era un muchacho joven. Mi padre Larry fue un científico y también un músico de jazz. Esto es síntesis: vivimos en Nueva York, el centro de la velocidad y el ajetreo de la Costa Este y luego nos trasladamos a Seattle cuando tenía 8. Seattle es árboles, montañas, ríos y lagos... cosas verdes y aire puro. El cielo allí me mostró que había cosas mayores y más poderosas que grandes edificios. Amo a Seattle, toqué en 50 bandas de rock y escribí 1.000 canciones allí... pero yo necesitaba regresar a Nueva York, porque pensé que podía llegar al mundo con mi música a partir de ahí. La primera vez que me mudé, me involucré con drogas y no logré trabajar bien mi música. La segunda vez, en 1998, me convertí en productor de otras bandas y encontré cierto éxito de esa manera. Después vinieron Londres, Berlín y ahora viajo por todo el mundo llevando mi música y algunos sabores agradables de distorsión.

—¿Cómo fue crecer en Seattle, qué bandas les gustaba?

—Al principio eran The Telepaths, The Enemy, Colour Twigs, Upchuc... que eran bandas de punk 10 años antes del grunge. Era tan vivo y poético, y nadie las conoce ahora. En los años de grunge amé Pearl Jam, Mudhoney, Soundgarden y Alice In Chains. Mi banda en aquel momento era Sky Cries Mary; éramos muy queridos en Seattle, pero no famosos en el resto del mundo. También me ha encantado la música industrial de nuestros vecinos de Vancouver, Canadá, sobre todo una banda llamada Skinny Puppy, que me enseñó mucho sobre sintetizadores... y esa música no era suave.

—¿Qué le brindó Berlín?

— Berlín es un gran lugar para andar en bicicletas... y es la parte de Europa donde la música de Bach y Beethoven tiene una gran y duradera influencia. También hacen increíbles micrófonos y aparatos musicales. Me gusta la paz de allí; es fácil vivir, no como en Estados Unidos, que es tan tenso, aterrador y paranoico como un tigre enjaulado. Berlín tiene mucha gente cool de todo el mundo y también gran café y comida vegana. Y un montón de alimentos orgánicos.

—¿Cómo es el músico escondido quizá tras el productor famoso?

—Durante muchos años mis músicos internos sufrieron debido a que el productor obtuvo mucho tiempo, atención y, sí, dinero. Para ser honesto, perdí mi lado de artista durante 12 años. Se me olvidó cómo escribir canciones y eso me dio miedo. Esta Navidad en Berlín escribí 17 nuevas canciones y soy mucho más feliz ahora.

—Usted se califica como un viajero del mundo, bueno , ¿qué conoce y qué le interesa de Argentina?

—Argentina me dio mucho amor y amistad en los últimos 4 años. Aquí di conferencias en universidades de música y workshops para productores. ¡No hago esas cosas en Berlín o en Seattle! Es extraño.

—¿Cómo se da cuenta cuándo una canción es oro en polvo?

—Una canción es oro puro para mí cuando siento un escalofrío en mi columna y mis oídos se ponen muy felices. No sé si al mundo le gustará, pero sé lo que me gusta a mí. Me gusta la música salvaje, el arte y los nuevos puntos de vista, la poesía y la audacia, los grandes tambores y rellenos locos, solos salvajes y fuera de control...

—Y ¿cómo puede saber si una banda es oro?

—¡Lo mismo! Conocí a Satellites, de Mallorca, y me enamoré enseguida. Fue oro musical golpeando mi espíritu como una tormenta. Necesito que la música me lleve a algun lugar poderoso y sorprendente. Toda mi música favorita, como las 4000 canciones en mi iTunes, hacen eso para mí.

—Los primeros discos de The Strokes, que produjo, tenían canciones que eran oro en polvo, ¿cómo fue su trabajo en esa banda?

— Mi trabajo principal consiste en escuchar a las bandas y músicos e intentar comprender lo que quieren. Hay que asegurarse de que se sientan libres y poderosos, y luego sentarse y ver cómo crear intensidad y magia. Esas canciones de "Is This It" eran sorprendentes, y por suerte trabajamos juntos y nos entendimos para que el resultado fuera una agradable combinación de nuestra energía musical y personal.

—¿Es la fama o qué otra cosa lo que hace que una banda como The Strokes grabe dos grandes discos, y luego decaiga, casi se separen y grabe discos mediocres?

—No sé las respuestas. Sé que comenzaron como una banda cuando aún eran estudiantes en la escuela. Y a medida que pasaron los años formaron sus familias y crecieron como seres humanos, tal vez ya no sintieron lo mismo que cuando tenían 20 años. La gente cambia y tal vez sea eso lo natural.

—¿Cuáles son las bandas o artistas que está escuchando actualmente?

—Hendrix, Beatles, Yes, Emerson Lake y Palmer, Gentle Giant y Iggy Pop y un montón de David Bowie. Ah, ¡Mother Lovebone también!

— ¿Tiene en vista alguna banda o artista a fin de producirla?

—The Tempers en Seattle y Detonantes en Buenos Aires... y además, Emma Godspeed.

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