El hallazgo de fosa común cierra el circuito represivo
La aparición de restos humanos en un campo de maniobras del Ejército desbarata las negativas de sus jerarquías militares involucradas en la dictadura.

Jueves 17 de Junio de 2010

La aparición de restos humanos de al menos seis personas, que habrían sido asesinadas a balazos en un campo de maniobras, que el Ejército posee en una zona de difícil acceso a apenas 50 kilómetros de Santa Fe, es para los organismos de derechos humanos del país la prueba determinante de cuánto estuvo implicada esa fuerza en la represión ilegal, y desbarata las negativas de sus jerarquías involucradas en la dictadura.

"Esta es la primera vez que se encuentra una fosa común en un predio militar. Esto va a ser una prueba irrefutable para los culpables a medida que se vayan identificando los restos de los desaparecidos", subrayó Celina Koffman, una de la Madres de Mayo de la capital santafesina, en referencia a que sólo los militares pudieron haber enterrado esos restos que fueron encontrados por el Equipo Argentino de Antropología Forense. El hallazgo de restos óseos reveló inicialmente dos datos: que fueron asesinados porque así lo demuestran las balas encontradas y algunos orificios en los cráneos, y que los cuerpos fueron cubiertos con cal y después con tierra.

"Un eslabón que faltaba". Actualmente es imposible acceder al lugar llamado Campo San Pedro, en el departamento La Capital entre las localidades de Laguna Paiva y Campo Andino, con más razón es impensable que alguien ajeno al Ejército lo hubiere hecho en la dictadura. "Este es un eslabón que quedó pendiente del circuito represivo santafesino", dijo Juan Carlos Adrover quien condujo la Conadep en Santa Fe.

En tanto, la agrupación Hijos manifestó: "Hoy, invierno de 2010 en Santa Fe, nos enteramos que el Ejército cavó una fosa común en el Campo San Pedro de Laguna Paiva donde enterró desaparecidos, tal vez algunos de nuestros padres y madres, tal vez hermanos, hijos, pero todos, todos ellos compañeros militantes, entrañables amigos, queridos, amados, a quienes todos nosotros extrañamos tanto. ¡Primera fosa común en terrenos del Ejército! Tenemos mucha alegría por el hallazgo y mucha tristeza por las verdades que se descubren en cada pozo que se abre, con las manos artesanas del equipo de antropólogos argentinos".

El hallazgo se produjo por una búsqueda ordenada por la Justicia federal en una causa que iniciada en 1984, que se reactivó en 2007. Koffman dijo ayer que los expertos seguirán buscando porque se sospecha que hay más personas enterradas en el lugar.