Jueves 02 de Agosto de 2012
Ferrocarriles y subterráneos en coma; autoabastecimiento de petróleo y gas sepultados; rutas y autopistas con parálisis progresivas; pobreza, indigencia y déficit habitacional son endemias crecientes; economía vacilante y otras graves dolencias aquejan al país. Durante no pocos años fueron festejados cuantiosos superávit fiscales y comerciales, enviados hacia destinos que obviamente no son los descriptos. ¿Quién los tiene? El gran bonete dice que los tiene el país, quien lo niega mostrando su estado lamentable y señala que los tiene la sociedad. Esta, confundida, timorata y con fuerte afonía, manifiesta que los tienen la demagogia y la corrupción. Ambas, ocultas en las entrañas del Gran Bonete, desaparecen como pajarillos, sin señalar a otros. Para los niños este juego es alegría, para los argentinos es drama, retroceso, frustración y dolor. Indigna ver cómo la riqueza que toda la sociedad produce, el Gran Bonete la dispone como propia.
Emilio Zuccalá
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