El golpe no ha sido tan duro
La crisis mundial, originada en la cuna del neoliberalismo, no es ajena a la Argentina y menos aún lo será. Sin embargo, en mayor o menor medida, gracias a la intervención del Estado en la economía, el golpe aún no ha sido tan duro.

Miércoles 04 de Marzo de 2009

La crisis mundial, originada en la cuna del neoliberalismo, no es ajena a la Argentina y menos aún lo será. Sin embargo, en mayor o menor medida, gracias a la intervención del Estado en la economía, el golpe aún no ha sido tan duro. Los puestos de trabajo en general se conservan y las medidas adoptadas a nivel nacional de alguna manera están paliando la crisis; al menos estamos mejor parados que otros países del llamado "primer mundo" (en España, los despidos son masivos). Es innegable el éxito de estas medidas (plan nacional de automotores, plan canje de electrodomésticos, etcétera) tendientes a facilitar el consumo interno y hacer funcionar la maquinaria económica que viene dañada, a la vez que tienden a la conservación de los puestos de trabajo en las industrias afectadas. Lo importante es que en todo este dilema quedó demostrado el fracaso del libre comercio y se hace inminente la participación estatal en la economía... Ya se han nacionalizado los fondos de las AFJP con el consenso de muchos partidos opositores. Actualmente se rumorea con volver a la figura de la Junta Nacional de Granos, lo cual permitiría la participación estatal en las exportaciones agropecuarias. Tales ingresos podrían volcarse a la aplicación de nuevos planes de emergencia que permitan revalorar el ingreso per cápita facilitando el consumo de productos y manteniéndose en funcionamiento a las industrias, como se viene haciendo. Debemos aprovechar este momento histórico, para exportar en grandes niveles los alimentos de nuestra tierra (previo abastecimiento del mercado interno) ya que las exportaciones de otras mercaderías están cayendo, ahora nosotros "tendríamos la sartén por el mango" porque somos los dueños de los alimentos, los cuales se están pudriendo debido a la falta de consenso. Y aquí puntualmente la oposición en el gobierno también es responsable. Pues lejos de buscar el diálogo y el debate para generar posteriores acuerdos y de ofrecer propuestas concretas, se encapricha en criticar y echar por tierra todo tipo de iniciativa oficial, como si sólo el oficialismo fuere el responsable de todo el mal que ocurre y la oposición fuere ajena a él.

Martín Rodríguez, m_rodriguezluna@hotmail.com