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El gobierno y las estrategias frente al humor de Griesa

El país está preocupado por un tema excluyente: la probable cesación de pagos en la que ingrese el país a partir del día 30 de julio, y sus consecuencias sobre la actividad económica.

Domingo 27 de Julio de 2014

El gobierno está produciendo un efecto “malvinización” del default, ya que apuesta a marchas en todo el país, pero nunca una marcha canceló una deuda y se dilapidan esfuerzos en acciones que no revierten la recesión.

El país está preocupado por un tema excluyente: la probable cesación de pagos en la que ingrese el país a partir del día 30 de julio, y sus consecuencias sobre la actividad económica.

¿Cuál es el estado de la negociación? Argentina pagó el vencimiento de bonos con descuento bajo legislación extranjera en tiempo y forma. El monto emitido de esos bonos asciende a 3.060 millones de dólares.

El juzgado de Thomas Griesa congeló estos fondos para presionar a la Argentina a una negociación sobre el 7% de la deuda que está en litigio y tiene fallo favorable para los acreedores.

La Argentina no desea pagar esta deuda, fundamentando que existe una cláusula de acreedor más favorecido que indica que si le paga a este 7% de acreedores el 100% de la deuda, el 93% restante (que cobró con una quita importante) podría reclamar un pago de similares características. Esto implica, pago total de la deuda, según las condiciones de emisión original, lo que significaría reconocer un fuerte aumento de la deuda pública. Para que esta cláusula no tenga como consecuencia una mayor deuda para el país, Argentina debería pagar en el año 2015.

Los acreedores dicen que puede cobrar sin que se active dicho pago. Argentina, dice que no cree en la justicia americana, por ende, desea pagar en el año 2015.

¿Dónde está el problema? El problema está en el mientras tanto. La posición de los acreedores es cobrar cuanto antes, Argentina quiere pagar el año que viene. Los acreedores desean embargar el pago que hizo la Argentina a los bonistas que ingresaron al canje, y esperaran cobrar los intereses del bono con descuento. Argentina pide que no se proceda a dicho embargo.

La discusión puede ser eterna, y seguramente se consumirá los próximos seis meses. En octubre la Argentina debe enfrentar el pago de los bonos Par, bajo legislación americana, de los que se emitieron 5.313 millones de dólares, y el problema de embargo, congelamiento de fondos o como se quiera llamarlo, seguirá vigente.

las consecuencias. La sucesión de instancias judiciales nos podría hacer interminable esta nota, pero la consecuencia de la que no se habla, es que durante los próximos seis meses Argentina puede postergar el pago, y salir indemne del juicio en el año 2015, lo que no tendrá es un peso hasta que cumpla con la sentencia. No le prestarán, ni organismos financieros internacionales, y menos aún particulares. Esto no sería un problema, si no fuera porque el país tiene un déficit fiscal proyectado de 200.000 millones de pesos, las exportaciones están cayendo por el menor precio de las materias primas, tiene que importar 10.000 millones de dólares anuales de energía, y tiene un escaso nivel de reservas, de acuerdo a la demanda de dólares del conjunto de los agentes económicos.

¿Hay razones para ser optimista? Los operadores creen que por encima de todo, en el año 2015 habrá elecciones y la Argentina cambiará radicalmente su mirada sobre la economía interna, y se volverán a abrir a los mercados mundiales. En el exterior, los bonos están a precios más elevados que internamente y llegan dólares al país para invertir en Vaca Muerta. El problema para los argentino de a pie es cómo transitar los próximos seis meses en una economía que carece de crédito internacional, un Banco Central que emitirá muchos pesos, recesión, inflación, devaluación, incremento de desempleo y de la conflictividad social.

La radiografía actual muestra un índice Merval en un valor muy elevado, cotiza por encima de los 8.000 puntos, pero con la posibilidad de un fuerte recorte en precios. No se descarta una baja del 10%, si se consolida el escenario de default la semana próxima.

Los bonos parecen haber llegado a un piso, pero no hay que fiarse. El Boden 2015 vale $ 968 y su paridad en dólares 86,50. Es un precio muy bajo, pero no hay operadores desesperados por comprar.
La tasa de interés se ubica en el 22% anual en bancos, y mucho más elevada en mutuales. Hay que ir a la mutual, se llegan a pagar tasas del 28% anual, es menos que la inflación, pero mucho más que la de un banco.

Finalmente, el dólar blue llego a $ 12,90, esta para cruzar la barrera de los $ 13,00, el mercado se está dolarizando ante la incertidumbre de 6 meses sin crédito internacional por delante, y fuerte déficit fiscal proyectado.

Conclusión. el gobierno desea “malvinizar” el juicio con los bonistas, no parece la mejor idea, pero el 50% de la población está a favor de no pagar. Se harán marchas y movilizaciones en todo el país. Todo esto servirá de poco para revertir el escenario recesivo que tiene actualmente la economía.

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