Miércoles 13 de Abril de 2011
El gobierno señaló que teme que aún demoren en controlar la radiación. Las autoridades japonesas han ampliado la zona de evacuación, que antes cubría 20 kilómetros a la redonda desde Fukushima I, y han instado a los niños, a las mujeres embarazadas y a los pacientes hospitalizados a no estar a menos de 30 kilómetros de la central.
"La amenaza por la radiación está ahí y debería haber un sistema nacional de vigilancia de la radiación por motivos de salud. Deben decidir si hay que realizar revisiones para detectar posibles casos de cáncer", admitió.
Cerca de la central ya habían detectado elementos radioactivos como yodo, cesio y plutonio como consecuencia de los daños sufridos por los reactores cuando se cortó la energía y los sistemas de refrigeración dejaron de funcionar.
Los estudios con supervivientes de accidentes nucleares y tras el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre Japón confirman la relación entre la exposición a yodo radioactivo y el cáncer de tiroides.
Aunque la radioactividad del yodo 131 se desintegra totalmente en 80 días, puede llegar rápidamente a las personas a través del aire, la leche y verduras con hojas, depositándose en la glándula tiroides, donde puede causar daños en el ADN y elevar el riesgo de cáncer, especialmente en niños pequeños.
Según un estudio, de los niños de Chernobil, unos 1.800 desarrollaron cáncer de tiroides.
Los expertos piden que vigilen la salud de los vecinos de Fukushima y de los trabajadores de la central.
Stephen Law, jefe del servicio de oncología clínica del hospital Queen Elizabeth de Hong Kong, indicó que "se necesitan varios metros de hormigón para protegerse de la radiación y que ni los delantales de plomo ayudan". Según Law, "ningún material usado por los trabajadores de la planta los protege totalmente".
El oncólogo destacó la importancia de que las personas que viven cerca de Fukushima I se sometan a revisiones regularmente. "El cáncer de tiroides es tratable y la detección temprana aumenta las posibilidades de cura", resaltó.