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El gobierno provincial refutó las críticas al servicio del agua

Destacó el avance de la obra del Acueducto del Gran Rosario y desde Assa aseguraron que "la situación es mejor que la del año pasado".

Miércoles 17 de Diciembre de 2014

Con datos precisos sobre el avance del Acueducto Gran Rosario y las obras que, en el mientras tanto, viene realizando Aguas Santafesinas SA (Assa) para "sostener la calidad del servicio", el gobierno provincial salió a responder al airado reclamo de vecinos por la falta de presión de agua que anteayer llegó hasta la Defensoría del Pueblo. Respecto del acueducto, recordaron que la megaobra ostenta un avance del 40 por ciento: mientras continúa la construcción de una nueva planta potabilizadora en Circunvalación y ruta 11 (Granadero Baigorria), ya se lanzó la licitación para ejecutar el ducto que transportará agua potable por casi dos kilómetros a lo largo de esa avenida y hasta la cabecera de la autopista Rosario-Santa Fe. En paralelo, otras cinco plantas (dos ya inauguradas) ubicadas en diferentes barrios de Rosario apuntan a reforzar el suministro. De hecho, el gerente de Relaciones Institucionales de Assa, Guillermo Lanfranco, sostuvo que "hoy la situación es mejor que el verano pasado". De todos modos, el mayor efecto de la inversión en marcha se visibilizará plenamente recién durante el verano 2015-2016.

En una primera etapa, el acueducto permitirá incorporar más de seis millones de litros de agua potable por hora a las redes de Rosario, Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez.

Esa gran obra —la segunda mayor de su tipo en el país, íntegramente a cargo de la provincia, con una inversión cercana a 700 millones de pesos— incluye la construcción de una nueva planta potabilizadora que se confía entrará en funcionamiento durante el 2015.

A la planta se suma el tendido de un conducto de agua potable de 1.921 metros de cañería de polietileno de alta densidad y 1,20 de diámetro, cuya licitación ya está en curso (los pliegos se pueden comprar hasta el 29 de diciembre y las ofertas se recibirán hasta el 7 de enero, día en que también se abrirán los sobres). El plazo de obra del tramo será de 8 meses.

El plan de trabajo, que comenzó el 1º de abril pasado, prevé que en junio próximo se realicen las pruebas de operación de la planta. Tres meses después se confía en entregar la primera agua potable a la red y en diciembre el lugar estará ya en pleno funcionamiento.

Inicialmente, la nueva planta proveerá una cuarta parte de lo que hoy produce la de barrio Arroyito, para abastecer al norte de la ciudad y otras localidades del cordón.

De esa forma, la planta potabilizadora de Arroyito quedará liberada de distribuir agua hacia el norte y podrá aportar su caudal para optimizar el servicio en el centro, oeste y sur de la ciudad.

Cinco barrios. Mientras se ejecutan esas obras de infraestructura, consideradas "las más importantes en los 130 años de historia de los servicios sanitarios en Rosario", para sostener la calidad del suministro en la ciudad ya se avanzó con la construcción de cinco plantas potabilizadoras en distintos vecindarios: en la llamada Zona Cero (noroeste) y los barrios Godoy, Toba, Tío Rolo y San Francisco Solano.

Las dos primeras ya fueron inauguradas, mientras que las otras permanecen aún en ejecución.

Según datos oficiales difundidos por Assa, la del noroeste beneficia a unos 15 mil habitantes, ya que abastece a nuevas urbanizaciones y refuerza el suministro en áreas vecinas, mientras que la de barrio Godoy suma 60 mil litros por hora a la cisterna del vecindario, lo que permite una mayor continuidad en el régimen de bombeo y evita cortes de suministro".

Pirotecnia: quieren evitar accidentes

El Ministerio de Salud de la provincia brindó una serie de recomendaciones para evitar complicaciones sanitarias por el uso de pirotecnia durante las fiestas de fin de año.

El titular de la Subsecretaría de Emergrncias y Traslados, Jorge Stettler, precisó que los explosivos "pueden producir problemas auditivos, lesiones oculares, quemaduras graves y lesiones en diversas partes del cuerpo que, en ocasiones, acompañan el curso de toda la vida de la persona con cicatrices deformantes y desfigurantes e incapacidades parciales y permanentes por amputación de falanges, dedos y pérdida de globo ocular, entre otros daños posibles".

En ese marco, y teniendo en cuenta las distintas advertencias sanitarias, se recomienda la adopción de recaudos que contemplen, entre otras medidas, no almacenar ni hacer detonar los elementos de uso pirotécnico cerca de materiales inflamables, fósforos, encendedores, fuentes de calor, calefones y parrillas.

Asimismo, "los artículos utilizados deben estar autorizados por el Registro Nacional de Armas (Renar). Si el producto carece de la correspondiente licencia su fabricación es clandestina y, por lo tanto, su utilización está totalmente prohibida por el alto riesgo que posee de provocar grandes explosiones", indicaron desde el organismo provincial.

También se consignó que "no se debe permitir que los niños manipulen pirotecnia. La utilización de estrellitas y bengalas queda bajo la supervisión permanente de un mayor, ya que por más inocuas que parezcan pueden provocar daños oculares e, incluso, quemaduras de consideración por ignición de la propia vestimenta".

"De igual manera, deben proteger los oídos de los niños. Cuando el artículo encendido no detona, no debe ser tocado bajo ninguna razón, solamente se le debe echar abundante agua", explicó el funcionario provincial.

La ordenanza local. De todos modos, en lo que hace a Rosario específicamente, "no está permitida la comercialización, tenencia y uso de todo artificio pirotécnico que no sea calificado de venta libre por la Dirección General de Fabricaciones Militares, ni aquellos denominados: rompe portones, bombitas Orsini, ruedas y ramilletes, petardos Nº 3, triángulos grandes y todos aquellos de autopropulsión como cañitas voladoras, buscapiés, y candelas romanas".

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