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El gobierno monitorea la crisis del sector automotriz

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, vinculó ayer las suspensiones de personal en el sector automotriz con "la reducción abrupta de la demanda" brasileña, pero aseguró que se realiza un "monitoreo constante" para "seguir esta cuestión".

Martes 29 de Abril de 2014

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, vinculó ayer las suspensiones de personal en el sector automotriz con "la reducción abrupta de la demanda" brasileña, pero aseguró que se realiza un "monitoreo constante" para "seguir esta cuestión".

Los problemas laborales en el sector vienen siendo motivo de análisis desde hace semanas y ayer el secretario general adjunto del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), Antonio Milici, consideró "preocupante" la situación, "especialmente" en la planta industrial que General Motors tiene en Alvear, a raíz de una baja en las exportaciones.

"Estamos alertas y vemos dos inconvenientes, uno en la terminal de vehículos y otro en las ventas en el mercado interno, dentro de las concesionarias", planteó el dirigente, que con este último aspecto de la situación agregó otro tema de preocupación, además del frente exportador.

El viernes pasado, la compañía de camiones Iveco, del grupo Fiat, y la automotriz Renault confirmaron la suspensión de un total de 1.100 trabajadores debido a una menor demanda.

Por su parte, Capitanich, afirmó que existe un "trabajo conjunto" con el gobierno de la presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, para la "renovación del acuerdo automotor, que vence el 30 de junio".

"Hay un componente que tiene que ver con la reducción abrupta de la demanda externa de Brasil", explicó Capitanich al ser consultado sobre la decisión de algunas empresas de suspender a su personal, pero advirtió que "se está trabajando en un monitoreo permanente por parte del Ministerio de Industria y de Economía para seguir esta cuestión".

Justamente hoy los titulares de ambos ministerios volverán a reunirse en Brasil con autoridades de ese país, para analizar el esquema de comercio automotor bilateral.

En Santa Fe. Milici también manifestó que en su gremio "nos preocupa Brasil" y sostuvo que "está bajando la demanda y como muchos saben todo lo que es la producción de General Motors en este momento, casi el 80 por ciento va a ese país. Hay que ver cómo arranca en este trimestre la venta".

"Con respecto al mercado interno han bajado las ventas por el impuesto a autos de alta gama, la gente hoy no está comprando vehículos", precisó el gremialista.

Sin embargo, Capitanich descartó la posible influencia de impuestos internos en la caída de ventas, al señalar que "afecta solamente al 4,1 por ciento de la producción nacional" por lo que concluyó que "el incremento dispuesto a fines de 2013 no tiene impacto en el precio del bien".

Milici señaló que en Santa Fe "todavía no" se prevén suspensiones como en las plantas cordobesas, pero que "estamos reuniéndonos con las empresas para ver, sobre todo con General Motors. La parte de taller está funcionando normalmente porque para los autos vendidos hay que hacer los servicios. En ventas y sector administrativo está justo, y en la parte automotriz hay que ver como viene la demanda de Brasil".

El dirigente recordó: "Veníamos en el primer semestre del año pasado con 34 autos por hora, en el segundo bajó a 29 por hora. Hicimos un rebalanceo de línea y hoy seguimos manteniendo los 29. Si seguimos así vamos a andar bien, pero si baja hay que ver que alternativa tenemos en el convenio colectivo de trabajo".

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