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El gobierno cerca de lograr fondos chinos por u$s 10 mil millones

Diplomáticos chinos reconocieron que las negociaciones están en marcha pero aún no están cerradas. El Banco Central podrá acuñar, vender o prestar, a tasas blandas, a los importadores que compren productos al país asiático.  

Martes 28 de Mayo de 2013

La Argentina estaría cerca de conseguir que China le inyecte el equivalente a unos 10.000 millones de dólares —en yuanes— al Banco Central, a modo de "swap", con lo cual conseguirá respaldo financiero y mejorará la oferta de moneda asiática para quienes importen productos chinos.

El gigante asiático le enviaría al país unos 62.000 millones de yuanes, que el Banco Central (BCRA) podrá acuñar, vender o prestar —con tasas blandas— a los importadores locales que compren a China, y la autoridad monetaria que preside Mercedes Marcó del Pont le girará unos 52.000 millones de pesos para que sus empresarios paguen a exportadores argentinos.

Fuentes diplomáticas chinas dijeron a Noticias Argentinas que las negociaciones están en marcha pero no cerrada, y confiaron en que la estrategia financiera y comercial estrechará los lazos entre ambas naciones, después de la explosión registrada en la última década en el intercambio de productos.

China ya es después de Brasil el mayor cliente argentino en el mundo con un intercambio total —entre compras y ventas— de unos 15.000 millones de dólares anuales, que se extendería a los 20.000 millones en 2017, según el plan de trabajo entablado entre ambos países.

De cerrar el acuerdo, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner evitará que quienes compran manufactura china recurran en busca de dólares para abonar los containers que bajan los barcos en el puerto de Buenos Aires, por lo que descomprimirá así parcialmente la demanda de unos 23.000 millones de dólares en tres años.

La cifra no es para ser desatendida dado que al finalizar 2013 la Argentina habrá pagado vencimientos de deuda por unos 9.650 millones de dólares (4.750 millones en billetes verdes y 24.300 millones de pesos), cifra similar a la pronosticada para 2014 y 2015.

La medida fue solicitada por la Argentina con el visto bueno de la presidenta Cristina Kirchner, por lo cual el ministro de Economía, Hérnan Lorenzino, y la titular del Banco Central, Marcó del Pont, trabajan en los detalles del acuerdo junto a funcionarios chinos, mientras las reservas internacionales del BCRA vienen en baja.

Antecedente. Las reservas vienen perdiendo unos 100 millones de dólares diarios, con una baja de 4.000 millones en lo que va del año, y ya se ubican en los 38.850 millones de dólares, el nivel más bajo en los últimos seis años.

Si bien es una estrategia heterodoxa, el swap no es una novedad para la Argentina, dado que ya había contado con este tipo de instrumento en marzo de 2009, en plena crisis internacional, y durante unos tres años, aunque en aquel momento sólo fue como respaldo financiero para poder sostener al sector financiero ante el impacto del colapso externo o, por ejemplo, ante una corrida bancaria.

Por entonces, el Banco Popular de China puso a disposición de Argentina unos 70.000 millones de yuanes —equivalentes también a 10.000 millones de dólares—, por 3 años y sin interés, mientras no se utilizaban, y al cabo de esa etapa la Argentina casi no había utilizado el instrumento.

Ahora, por el incesante aumento de la demanda a ambos lados de las aduanas, los países piensan en facilitar el intercambio sin necesidad de obtener dólares (ni de las reservas internacionales ni en el mercado) y asegurar liquidez y créditos, como una salvaguarda frente a las duras condiciones financieras internacionales a raíz de la crisis.

La Argentina había sido en el año 2009 uno de los primeros países en firmar un swap (o intercambio de herramientas financieras) con China, la segunda potencia mundial en ascenso, y a ella se sumaron unos 18 países, como Brasil que en marzo de este año firmó un acuerdo por el equivalente a 30.000 millones de dólares.

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