"El gerente pudo haber muerto"

Miércoles 21 de Octubre de 2009

"Fue un susto bárbaro". David Sánchez, uno de los médicos residentes de la clínica de cirugía plástica A&E, ayer le opuso al miedo un gesto de auténtica bravura. "Quedamos una señora, una empleada y yo. Entonces le dije al muchacho que las dejara ir, que yo me quedaba con él hasta que terminara la negociación", explicó modestamente ante un torbellino de cámaras cuando Ricardo Albertengo viajaba otra vez a prisión. "Tuvo un temple bárbaro. Le dijo al ladrón que la empleada estaba embarazada, que lo agarrara a él y la dejara ir", confió por lo bajo uno de los empleados.

  Sus compañeros indicaron que David Sánchez tiene 36 años y varios de desempeño en la clínica. "Lo conocemos desde que trabajaba de telefonista en el sanatorio Parque. Es una gran persona, de un corazón enorme", recalcó Alejandro Arredondo, uno de los médicos propietarios.

  David recordó que en el momento en que comenzó el robo él estaba con otro colega finalizando una cirugía de liposucción en un quirófano de la planta alta. Que al escuchar los disparos bajó y se topó con Albertengo quien a punta de pistola había dominado a los demás. Mientras bajaba su compañero llamó a la policía.