El futuro llegó hace rato
En Santa Fe asistimos perplejos a una problemática ambiental de dimensiones aún desconocidas. Los departamentos 9 de Julio, Vera y General Obligado, entre otros, sufren de una intensa sequía que lleva más de tres años y que no sólo arruinó cultivos, sino que también arrasó con gran parte de la producción ganadera...

Viernes 06 de Noviembre de 2009

En Santa Fe asistimos perplejos a una problemática ambiental de dimensiones aún desconocidas. Los departamentos 9 de Julio, Vera y General Obligado, entre otros, sufren de una intensa sequía que lleva más de tres años y que no sólo arruinó cultivos, sino que también arrasó con gran parte de la producción ganadera, hasta el punto de hacer peligrar la subsistencia de ese recurso. A esto se suma que, según reportes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y del Instituto Nacional del Agua (INA), se pronostica una crecida del río Paraná, como consecuencia de las lluvias que se están produciendo en Brasil. Dicha situación obliga a retirar de la zona de islas unas 250 mil cabezas de ganado bovino y trasladarlas a otros campos de la zona donde no hay ni pasto ni agua. Podemos afirmar que la falta de visibilidad de la problemática ambiental, sumada a la ausencia de políticas públicas provinciales que consideren el impacto de las decisiones sobre este aspecto, es al menos corresponsable de esta situación de gravedad. No puede considerarse inocuo el impacto que han generado decisiones como la canalización de los bajos submeridionales, la ausencia de diques de retardo o el deficiente tratamiento de los residuos urbanos sólidos en la región, desaprovechando la biomasa como vía para la generación de energía, entre otras tantas decisiones desacertadas, que han puesto en juego la salud de nuestra población. Pero la situación no sólo nos impacta con sequías e inundaciones sino también produciendo o reeditando enfermedades que parecían extinguidas, o generando aún nuevas pandemias. Los problemas de dengue y malaria o zoonosis como las garrapatas, ya son partes de nuestra nueva realidad. La demanda por el crecimiento poblacional aumenta y ello exige la generación de más energía, generando mayor presión sobre el medio ambiente. En Santa Fe es necesario entender que debemos enfrentar los problemas con otra cabeza, que nuestros desafíos reales están vinculados a hechos concretos, que nos impactan pero que aún pareciera ser que no nos conmueven. Para entender la urgencia de esta necesidad basta con preguntarles a los productores de carne del norte de la provincia. Debemos abordar los temas importantes y abandonar las naderías. El futuro llegó y debemos ahora trabajar para solucionar nuevos y viejos problemas .

Oscar Ariel Martínez, oscarmartinezsenfer@hotmail.com