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El futuro de Central se hizo presente en Bahía Blanca

El equipo canalla hoy sabe con qué cuenta. El entrenador auriazul Miguel Angel Russo tiene a mano unos treinta jugadores para andar por un camino superador.

Lunes 24 de Noviembre de 2014

El gol de Lucas Acevedo no cambió demasiado el análisis conceptual. Obvio que sí le aportó mayor trascendencia porque no es lo mismo un empate que una caída. Pero a muy pocos les importaba el resultado en este hoy canalla de mirada hacia un horizonte cercano que lo copa. Sin embargo, según lo que suceda el miércoles se medirá el valor del 1 a 1 que el juvenil Central se llevó desde Bahía Blanca. Porque la vuelta olímpica en San Juan se robará la atención, como debe ser. En cambio, un tropezón hará mirar otra vez hacia adentro y ahí se podrá ver con cierta tranquilidad que asoman algunos protagonistas que pueden llegar a ser principales en corto tiempo. Claro, cómo pensar en esto si lo que viene apunta a ser superador. Esto es fútbol y, por las dudas, hay que estar atentos.

Entonces, hay que reconocer que la campaña en el torneo local es mala. El puesto 17 así lo marca. Y no por responsabilidad exclusiva de los más pibes. Es más, no garantizaba un mejor resultado ante Olimpo si se jugaba con los titulares. Obvio, las chances hubiesen sido mayores, por algo son los dueños del puesto del primer equipo, pero no existen grandes diferencias en algunos de ellos. Claro, los futbolistas de experiencia son clave en momentos decisivos, pero la fuerza de los juveniles siempre es buena para la pelea por el puesto.

Es así como el centro de la defensa encuentra la mayor paridad. Es que la experiencia sólo existe en Donatti. Entre Berra, Acevedo, Gómez Andrade y, ahora, Piñero no existe diferencia y Russo puede optar por cualquiera para ser titular. Con Olimpo ganaron los dos centrales. Lucas marcó el gol del 1-1, se lo vio más firme y controlado en la marca. Fernando habló desde el arranque, no le pesó la responsabilidad y no tuvo fallas. Y su gran altura le juega a favor.

En los laterales, Ferrari y Delgado tienen reemplazantes, aunque por ahora están lejos. Salazar por derecha cumplió y Gómez por izquierda se la bancó ("Elías se hizo más hombre", dijo Russo).

En cambio, en los costados de la mitad de cancha están los mayores inconvenientes. Y el DT lo sabe. Aguirre entró en una meseta que le hizo perder terreno. Becker, sin brillar, es número puesto. Montoya apareció bien y cumplió en los 45' que jugó en Bahía. El Sapito Encina gana por experiencia. Y está Medina, que con un sacrificio enorme se entrega a favor del equipo, aunque pierde ese desequilibrio que genera en los últimos metros.

Por el centro, Lazo se atrevió a un puesto no original y merece la aprobación por eso, aunque sería más acertado darle una chance en el carril derecho. Y el juvenil Da Campo mostró lo suyo, pero le falta para poder hacer las veces de Musto, Barrientos o Domínguez. También tuvo chances Fared y fue importante en el tiro libre del gol.

Arriba, aunque a Central le falta gol, tiene intérpretes que con un mayor volumen de juego en equipo pueden encontrarlo. De Abreu, Valencia, Niell y Acuña ya se conoce lo que aportan. Ahora se le agregaron Correa con una muy buena producción en Bahía, tanto que seguro se ganó ser una alternativa para el choque con Huracán. Y el pibe Migone también hizo lo suyo, aunque deberá seguir esperando.

El arco queda para el final. Una gran tranquilidad aportan tanto Caranta como García. Se sabe desde hace tiempo. Se ratificó el sábado con la seguridad que brindó el Mellizo en cada pelota, porque en el gol no tuvo responsabilidad.

Unos treinta jugadores de un plantel que Russo viene armando. Muchos seguirán en 2015, otros se marcharán y el equipo se deberá reforzar correctamente (sobre todo si clasifica a la Libertadores) pero al menos varios de estos pibes ya tendrán algo de rodaje. Para ir de copas, para asumir responsabilidades en el torneo local, para demostrar que siempre hay que apostar por los de abajo, claro que gradualmente y sin apurar tiempos. El camino está marcado, habrá que saber transitarlo. No es sencillo. Es cuestión de atreverse.

Se acerca el cierre. Dos partidos le quedan al Canalla. Difíciles ambos. El domingo recibirá a un Racing que quiere ser campeón. Y en la última fecha visitará a un Banfield que juega bien y está en ascenso. La lógica indica que Russo pondrá lo mejor que tiene en ambos. La Copa Argentina ya habrá pasado y los 6 puntos serán importantes para cerrar el torneo con más holgura de puntos, porque realmente 18 son muy pocos.

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