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El futuro argentino es Mundial: la selección goleó a Paraguay y ya está en Brasil 2014

El conjunto que conduce Sabella se impuso por 5 a 2 y clasificó en Asunción a la cita mundialista del año próximo, con Messi de bandera en la estructura que el técnico formó y asoma inamovible para la Copa.

Miércoles 11 de Septiembre de 2013

Lo que tenía que pasar, pasó. Argentina ya es uno de los 32 equipos que a mediados del año que viene disputará el Mundial de fútbol. Y de la mano de Messi. Así debía ser. Faltaba un paso pequeño que consumó ayer por sí mismo con una autoridad notable en el estadio Defensores del Chaco, sin esperar de otros. Y ahora comienza la última etapa previa: la selección, precisamente de eso se trata el término que alude al equipo de todos, de los 23 que representarán al país en la cita ecuménica. No había lugar para misterios ya cuando iba cayendo la noche en Asunción en cuanto a las chances de abrochar el pasaje, no los hay para la confección de la lista donde muy pocos lugares aparecen en duda, aunque varios las siguen ofreciendo. ¿La goleada sobre Paraguay? La consecuencia de la superioridad de las megaestrellas, con el mejor jugador del mundo como siempre de bandera.

Sabella formó parte del cuerpo técnico argentino que había logrado el último triunfo argentino en Asunción, allá por el 97. Y ayer consumó lo que buscó desde que tomó el barco que dejó maltrecho el Checho Batista: clasificar al Mundial, el piso que se le exige a todo entrenador que asuma la responsabilidad, que se irá elevando a medida que la cita mundialista se acerque y ni hablar cuando comience. Lo hizo sin sufrir como en Sudáfrica 2010, anticipadamente. Y con el tremendo hándicap de tener a Messi en la cancha. Pese a las dudas de la semana pasada y la certeza de la clasificación inminente, no podía consumarse este logro mínimo sin la presencia de la columna vertebral del equipo, ese que debe estar siempre y que anoche fue clave una vez más.

Alrededor suyo, y hasta aceptando sus sugerencias, ¿por qué no?, Sabella deberá en adelante dedicarse al final de obra. Por lo que viene mostrando, no hay secretos y difícilmente aparezcan figuritas nuevas. El entrenador, más allá de los temores que expresa la defensa, inclusive desde su arquero, fue armando la estructura y pocos nombres deben estar en duda, más allá de las que siguen expresando Romero (con escaso rodaje en su club) y una última línea no consolidada ni por los ayer ausentes, excepto Zabaleta.

A modo de repaso, los tres arqueros están: Romero, Andújar y Orion. Abajo, ya tienen su lugar Zabaleta, Ezequiel Garay, Federico Fernández, Marcos Rojo y hasta los tres que ayer acompañaron al lateral de Manchester City parecen tener el guiño: Campagnaro, Coloccini, que no lucieron firmes de arriba, y Basanta, que anoche fue lateral izquierdo, un puesto que quedó claro no es suyo pese a sus esfuerzos por proyectarse.

En el medio, los titulares de ayer estarán todos seguramente, porque Gago (volvía de una lesión y brilló) y Di María son inamovibles, y Lucas Biglia es preferido del DT y ayer le dio la razón. A ellos se les agregarán Mascherano y muy probablemente Banega, Augusto Fernández y el volante-punta leproso Maxi Rodríguez, siempre citado por su experiencia mundialista y cada vez más influyente en Newell's. Adelante, el otra vez determinante Agüero e Higuaín tienen los boletos comprados para acompañar a Messi. Lavezzi y Palacio, punzantes en Asunción, se agregarían.

Todos ellos sumados son 22, por lo que restaría solo un lugar. Si es un defensor, estaría entre Seba Domínguez, Ansaldi o hasta Peruzzi, mientras que Clemente Rodríguez perdió chances y Vergini sólo debutó en el banco. Si es un volante, el lugar lo disputarían Ricardo Alvarez, Erik Lamela, Rodrigo Braña (preferido de Sabella, pero con pocos justificativos estando Biglia), mientras que José Sosa y Guiñazú perdieron terreno. No habría un sexto delantero en vista de la vocación ofensiva de los volantes.

Restan Perú y Uruguay en octubre, otros dos buenos bancos de pruebas, y vendrán también los amistosos, los ajustes, el seguimiento de cada jugador esperando que no surjan imponderables. Todo eso formará parte de lo que vendrá en estos 9 meses, 273 días, que restan para Brasil. Con Messi cada vez más colosal, en Asunción Argentina sembró definitivamente la semilla Mundial y Sabella ya sabe con quienes regarla.

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