El flagelo del alcohol
En la sociedad en que vivimos el alcohol es legal. No se llama droga, ni es considerado como tal, a pesar de los diferentes efectos psicoactivos y de su aptitud para engendrar una dependencia física y psíquica. 

Lunes 05 de Agosto de 2013

En la sociedad en que vivimos el alcohol es legal. No se llama droga, ni es considerado como tal, a pesar de los diferentes efectos psicoactivos y de su aptitud para engendrar una dependencia física y psíquica. En general podemos decir que el problema del alcoholismo está subestimado y sólo se identifica en situaciones de alcoholismo crónico. La OMS (Organización Mundial de la Salud) definió al alcoholismo como un trastorno crónico de la conducta, que se caracteriza por la dependencia hacia el alcohol, expresado a través de síntomas fundamentales: la incapacidad de detenerse en la ingestión de alcohol y la imposibilidad de abstenerse del mismo. Con esto podemos decir que el alcoholismo no es un vicio, es una enfermedad y su signo más característico es la dependencia. Definimos como alcohólico a todo aquel que bebe en exceso y depende del alcohol en un grado tal que le provoca un trastorno mental evidente y problemas en su salud, en sus relaciones personales, y en su desempeño social, familiar y económico. El consumo excesivo de alcohol produce en el organismo disminución de reflejos, incoordinación de movimientos, poca sensibilidad, irritación de esófago y estómago, cirrosis hepática, destrucción de células del cerebro, depresión, irritabilidad, trastorno de la conducta y alteraciones sexuales. Tomemos conciencia de este problema inserto en nuestra sociedad que también provoca problemas en la familia, en nuestro trabajo, en nuestro estudio y fundamentalmente accidentes de tránsito, laborales y también domésticos. El alcoholismo afecta a toda la sociedad, modificándola negativamente. Si consume alcohol, hágalo con corrección y responsabilidad; así se ayudará a usted, a su familia y a toda la sociedad.

Enrique Sudano
DNI 12.525.364