El fanático promedio de los videogames es adulto y depresivo

Sábado 22 de Agosto de 2009

Los videojuegos suelen ser considerados una obsesión de los adolescentes, pero en realidad el jugador promedio norteamericano es una persona de 35 años, que suele tener sobrepeso, ser introvertido y padecer depresión, según reveló una amplia investigación estadounidense.

Expertos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)unos organismos federales de salud pública, observaron la conducta de 552 adultos de entre 19 y 90 años de la extensa zona de Seattle-Tacoma, en Estados Unidos. De esos participantes, 249, o casi el 45 por ciento, eran aficionados a los videojuegos. Los hombres representaban al 56 por ciento de los jugadores. Se halló que los varones amantes de los videojuegos pesaban más y empleaban Internet más que los otros hombres. En tanto, las mujeres jugadoras tenían mayores niveles de depresión y menor salud en general que aquellas sin la afición digital.

"Automedicación". El investigador James Weaver y sus colegas sugirieron que los videojuegos en los adultos serían una forma de "automedicación digital". En particular, las mujeres se involucrarían en estos ambientes digitales como un modo de distraerse. "En síntesis, «alejan literalmente sus mentes» de las preocupaciones mientras juegan a un videojuego", indicó el autor. Los adultos amantes de estos juegos también serían menos sociables, extrovertidos y enérgicos que los no jugadores.

Estos resultados son consistentes con los estudios previos sobre adolescentes a los que les gustaban mucho los videojuegos: esta actividad está ligada al sedentarismo, problemas de peso y de salud mental.

Asimismo, los adultos jugadores de ambos sexos dependerían más de Internet como mecanismo de apoyo social que el resto de las personas, lo que respalda la sugerencia de estudios anteriores sobre el "sacrificio de las actividades sociales de la vida real para jugar videojuegos" que implica esta práctica de adolescentes llevada a la vida de los adultos.

La investigación, publicada en American Journal of Preventive Medicine, concluyó que existen vínculos "medibles" entre los videojuegos y los riesgos para la salud. Como se había hipotizado al iniciar el estudio en los CDC, los expertos hallaron un mayor peso corporal y más cantidad de días de "mala salud mental" en los adultos jugadores comparados con sus pares sin esta afición.