Miércoles 21 de Octubre de 2009
"Una nenita bien en problemas, muy de gemido y de gritito insoportable", dice Nancy Dupláa sobre Marcia, a quien le presta su propia voz en "Boogie, el Aceitoso", el filme de dibujos animados basado en la popular historieta de Roberto Fontanarrosa que se estrena mañana en los cines de Rosario.
La voz del irascible, frío y despiadado Boogie es de Pablo Echarri, marido de Nancy en la vida real. Ambos estuvieron ayer en el Portal Rosario junto al director Gustavo Cova para la presentación de la película.
"Entramos a «Boogie» con la caricatura casi finalizada y hubo que adaptarse a los gestos prefijados de Marcia y Boogie", dijo la actriz en una extensa charla a solas con LaCapital.
—¿Qué significa para un actor dar su voz a un dibujo animado?
—Es algo diferente, y por eso te llama la atención más que cualquier otra cosa. Es un trabajo rarísimo al que no podés poner en ningún rubro. En "Boogie" ya de por sí es muy raro el dibujo... Por mi parte me resultó buenísima la convocatoria. Además, de antemano sabía que iba a haber una emoción extra porque iba a formar parte de algo que tiene que ver con la historia de mi viejo, que era fanático de Fontanarrosa y leía mucho a "Boogie, el Aceitoso". Como actriz fue una experiencia nueva y participar del trabajo genial de Gustavo Cova, un apasionado de Boogie. Nos contagió esa pasión a nosotros y el trabajo resultó una maravilla.
—De todos modos, poner la voz a un personaje de comic tan popular no debe ser sencillo...
—Exacto. Inclusive el fanático de ese personaje puede llegar fácilmente a no gustarle la voz que le pusiste. Imagino que el inconsciente colectivo de los fans de Boogie escucha una voz de ultratumba, de faso, alcohol, noche y vida agitada... Una voz bastante particular, no una voz de pito. Entonces también imagino que Pablo no va a defraudar en ese aspecto porque tiene ese tipo de voz.
—Al cine animado se lo relaciona bastante con historias tiernas, en cambio "Boogie", es pura violencia y frialdad. ¿Cómo responde el público a este tipo de personaje?
—Si se trata de alguien políticamente correcto y acostumbrado a ver determinada cosa dentro del comic mejor que no venga a ver la película porque la va a pasar mal; Boogie es fuera de lo común, tiene sus propias leyes y códigos muy difusos. El fanático de Boogie me parece que la recontra-disfrutará, es más, va a morir al verlo con vida propia en la pantalla y con una buena historia por delante. Otros lo van a descubrir... creo que es una película que va a captar mucho a la gente joven, que es menos prejuiciosa, que va a notar enseguida que Boogie es un maestro pero también un tremendo hijo de puta. Una cosa bastante ambigua.
—¿Y vos leías a "Boogie, el Aceitoso"?
—Yo no me acuerdo bien de eso; lo que sí recuerdo es que la revista Humor llegaba todas las semanas a casa, allí aparecía la tira de Boogie pero a mí lo que más me gustaba era "Las puertitas del señor López". Para una niñita de 8 o 9 años Boogie era como que chorreaba demasiada sangre... No me tentaba mucho leerla, pero mi papá era fanático de la tira.
—Boogie, con toda esa violencia tan cruda, ¿te parece un tipo cercano o lejano de nuestras vidas?
—Me parece que Fontanarrosa fue un visionario en ese sentido, como un adelantado a la época. Pudo pintar un personaje con muy pocos códigos y que refleja a muchos tipos actuales que por ahí no salen a matar gente, o sí, pero que son totalmente inescrupulosos por llegar a determinados lugares. En este aspecto, Boogie cuadra mucho con el hombre común de hoy. La cuestión es llegar y no progresar, sino llegar pateando cabezas a costas de lo que sea para poder satisfacer su bolsillo. El ámbito también es similar: uina ciudad sanguinaria como la actual. Lo que va a pasar con esta película también es eso, personajes y calles totalmente reconocibles. Estas cuestiones contadas en clave de humor negro es tremendo; una especie de risa para descontracturar lo que realmente hay debajo de la historia.
—¿Cómo es Marcia, tu personaje?
—Es un poco el resumen de todas las mujeres que pasaron por la historia de Boogie. Es la típica histérica, especie de gata Flora que quiere lo que no tiene y a la vez tiene unas pelotas de acero para ponerse al frente de unas situaciones de violencia extrema al lado de Boogie y por el amor loco que siente por él y bancársela. Es una chica de armas tomar y enfrentar la situación a la par de su hombre y, al mismo tiempo, soportar su desprecio permanente.