Martes 23 de Noviembre de 2010
El día 17 de noviembre, famoso por el cachetazo de un legislador a otro, y del que no vale la pena mencionar sus nombres, la señora presidenta en un acto público que a diario suele dar dijo textualmente "que hay que respetar aun a los que nos golpean". Totalmente de acuerdo con la señora presidenta, porque sólo agreden los irracionales, y no habría necesidad de aclarar que sólo los animales son irracionales. Pero sepa señora presidenta que muchas veces duele más la agresión verbal, que la física, porque esta última pasa, en cambio la otra perdura en la mente. Ahora bien, si alguien se quiere erigir en maestro en conductas humanas, lo primero que tiene que hacer es dar el ejemplo, y si usted señora presidenta nos quiere enseñar el sentido de respeto, debe ser usted la primera en cumplirlo. Por qué "no respetar" el derecho de los jubilados al 82 por ciento, no acatar los fallos de reajustes salariales a estos, los fallos de la Suprema Corte de Justicia, la decisión de los afilados a permanecer en las Afjp, el auténtico federalismo y una correcta coparticipación, el libre tránsito por el país que tienen los ciudadanos y que se ven cercenados por cortes o piquetes de toda índole, las decisiones de las cámaras legislativas, y habría muchas más cosas para enumerar, del que creo que usted y su gobierno no respetan. Por lo tanto, estimo que usted no es precisamente la persona indicada para enseñarle al país el concepto de respeto, porque la purificación siempre viene de adentro hacia afuera, ya que es muy fácil decir qué hacer, lo difícil es hacer lo que se dice, y creo que usted no hace lo que dice.
Manuel Casilla, DNI. 6.057.702