Viernes 05 de Noviembre de 2010
El ex baterista de la banda Callejeros, Eduardo Vázquez, quedó detenido ayer por el homicidio de su esposa, Wanda Taddei, a quien roció con alcohol, prendió fuego y le provocó graves quemaduras durante una pelea ocurrida en febrero en su casa del porteño de Mataderos, según la conclusión judicial.
La medida fue dictada por la jueza de instrucción Inés Cantisani, quien procesó a Vázquez como autor del delito de homicidio calificado por el vínculo, figura que prevé una pena de prisión perpetua, y le trabó un embargo de 180.000 pesos sobre sus bienes.
Vázquez se presentó ayer a la mañana junto a su abogado en los tribunales porteños de Comodoro Py 2002 y quedó detenido.
Cantisani sostiene que Vázquez “causó intencionalmente la muerte de quien era su esposa, Wanda Taddei, tras haberla rociado con alcohol y luego prendido fuego con un encendedor en el interior de la finca de la calle Pizarro 7083 el 10 de febrero de 2010 en horas de la madrugada”.
Por la “distribución de las quemaduras en la superficie corporal de Taddei”, la magistrada consideró “verosímil” que “la víctima se encontrara sentada y en posición defensiva, descartándose de esta manera la versión introducida por Vázquez en su descargo”.
El pasado 28 de octubre, el músico volvió a declarar y reiteró que el día del hecho, ambos discutieron, Wanda zamarreó una botella con alcohol, los dos se mojaron y cuando él se recostó en un futón, prendió un cigarrillo y ambos se prendieron fuego.
Según Vázquez, su mujer, en un intento por auxiliarlo, lo abrazó, lo que provocó que también ella se prendiera fuego y entonces él la envolvió con una colcha futón para apagar las llamas.
El músico llevó a su mujer al hospital Santojanni y la joven murió tras diez días de agonía en el Instituto del Quemado.
“Se llevaron a cabo distintos ensayos sobre diferentes superficies y concentraciones del acelerante de la combustión, concluyendo que en ninguna de esas pruebas se produjo la ignición del alcohol por el cigarrillo encendido”, remarcó Cantisani.
Agregó que “aún realizando pitadas muy intensas se logra inclusive apagarlo (al cigarrillo) sobre el área humedecida” y aclara que ésta “sólo se pudo encender con el contacto de la llama libre del encendedor”.
“Como se advierte, dicha circunstancia se contrapone diametralmente con lo relatado por Vázquez. En efecto, mientras éste mencionó que cuando encendió el cigarrillo «resopló» y automáticamente se le prendieron fuego los brazos, los expertos explicaron que de haber sido así Vázquez debió presentar signos de quemaduras en su rostro, que no existieron”, remarcó la jueza.
La magistrada descree de la versión del músico sobre que al momento de rociarse con alcohol él se encontraba acostado en el futón y señala que “las pericias practicadas demostraron justamente lo contrario”.
Wanda tenía quemaduras en los pechos, cara, cuello, tórax, abdomen, pelvis, muslo derecho, hombros, brazos, antebrazos y dedos y por ejemplo, ninguna en la zona anal, de lo que se interpreta que estaba sentada en el futón.
En ese sentido, Cantisani remarcó que “se ha demostrado suficientemente que mientras Wanda estaba sentada en el futón discutiendo con el encausado fue atacada por éste, al rociarla con alcohol y luego prenderla fuego con un encendedor, intentando acabar con su vida, lo que finalmente ocurrió tras la prolongada agonía que sufriera la víctima”.
La jueza también tuvo en cuenta la declaración de uno de los hijos de Wanda, que afirmó que esa madrugada escuchó desde su habitación una “discusión” entre la pareja, un ruido que le hizo pensar que el músico había tirado a su madre a la pileta y que ella le decía: “¿Me querés matar?”
También se valoró el testimonio de un albañil, Roberto Peralta, que estuvo trabajando en la casa y dijo que en una ocasión escuchó a Vázquez decirle a su mujer: “Vos sabés bien los problemas que yo tengo, no jodas con eso, dejate de joder ya está, no da para más, me estás pudriendo, te agarro y te prendo fuego”.
En tanto, un médico residente del hospital Santojanni, Marcos Ferrari, dijo que cuando atendió a Taddei, la joven le dijo recordar que su marido tenía un encendedor y una botella de alcohol en las manos.
Martín Gutiérrez, abogado defensor de Vázquez, dijo que va a apelar la resolución judicial. la que considera “arbitraria”. l (DyN y Télam)