Martes 27 de Enero de 2009
¿Por qué seguimos hablando de inseguridad para referirnos al clima de temor generalizado por los atracos, arrebatos, asaltos, crímenes, secuestros, y otras modalidades del delito? El término inseguridad denota falta de seguridad, carencia, insuficiencia, defecto, de la seguridad. Pero, ¿para qué querríamos más seguridad si la seguridad es simplemente el estado natural de las cosas estables? Lo que sucede es que algo lo está alterando. ¿Y qué es lo que altera nuestra seguridad sino la delincuencia? No es serio hablar y tipificar el momento que vivimos como de inseguridad. Esto es como mirar para otro lado. Es como no querer ver el crecimiento exponencial de la delincuencia, para no poner en evidencia el deplorable déficit del Estado en atender debidamente al hambre de millones de compatriotas, la falta de trabajo y el descuido de la educación, gérmenes vergonzantes de la delincuencia que nos azota. Llamar inseguridad a la delincuencia es el mismo eufemismo que llamar desaparecidos a los asesinados por la dictadura.
Fernando Aloras DNI 5.976.646