Martes 03 de Abril de 2012
Por estos días he transitado por la autopista que une Rosario con Córdoba y pude comprobar con asombro el pésimo estado en que ésta se encuentra en el tramo que va desde Rosario hasta Carcarañá con su cinta asfáltica poseada por los camiones, rota en varios tramos, y poca demarcación, además de la carencia total de banquinas asfaltadas. En días de lluvia hay que rogar no tener que detenerte por ningún motivo ya que los vehículos se quedan literalmente sepultados en el fango. Además los yuyos crecen y son cortados muy esporádicamente en horas pico, cuando mucha gente se dirige hacia Rosario a trabajar desde localidades vecinas. Se debería pensar ya mismo en la realización de una serie de obras para mejorar ese acceso, como la creación de un tercer carril hasta Carcarañá, e iluminar todo ese trayecto por completo, mejorar la seguridad en la entrada a Rosario colocando un puesto policial permanente con un móvil y de esa forma informar a quienes llegan a la ciudad cualquier duda que tengan al desconocer la zona. Este tramo se ha poblado mucho con barrios abiertos y cerrados, y muchos automovilistas en horario nocturno prefieren usar la vieja ruta ya que la creen más segura que la autopista, sobre todo al llegar o salir de Rosario. Muy cerca de allí se encuentra un asentamiento irregular donde jóvenes desde los puentes suelen tirar piedras a los automóviles y al detener su marcha son robados. Yo fui víctima de uno de esos episodios hace un mes. Señora intendenta, pido su colaboración y sepa pedir ayuda a quien corresponda para solucionar este problema para que después no tengamos que lamentar pérdidas humanas y lloremos sobre la leche derramada. Rosario no merece este abandono.
Miguel Moreno