Sábado 28 de Febrero de 2009
La recreación de un organismo de regulación del comercio exterior de granos, que replique experiencias similares a las juntas de granos y carnes o el Iapi no es un tema nuevo de discusión. Durante la administración Kirchner fue motivo de intensos debates que incluso encontraron dentro de la hinchada reguladora a la Federación Agraria conducida por Eduardo Buzzi.
El año pasado, en el fragor de la batalla por las retenciones móviles, llegó a discutirse en comisión en la Cámara de Diputados un proyecto para otorgar mayores funciones a la Oncca, que retomaban aquellas experiencias. Dentro del gobierno, el principal fogonero de la iniciativa es el ex titular de la Oncca y acutal jefe de la Afip, Ricardo Echegaray. El año pasado, el funcionario trajo al país a los titulares de organismos reguladores de México y Rusia.
El renovado intervencionismo mundial por la crisis financiera devuelve relevancia al debate regulador. De hecho, las juntas reguladoras de granos y de carnes fueron creadas por el gobierno conservador en 1933, como reacción a la crisis del 30. Estaba orientada fundamentalmente a garantizar un precio sostén a los productores.
El presidente Juan Domingo Perón las reemplazó por el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (Iapi), menos orientado a sostener precios internos que a administrar los excedentes del comercio exterior. Caído Perón, cayó el Iapi y volvieron las juntas, que fueron finalmente desactivadas durante el primer gobierno de Carlos Menem.
El papel regulador del Estado, en tiempos en que el comercio país-país dominaba el mercado, se apoyaba en la propiedad de la infraestructura para movilizar los granos. La posibilidad de que la Oncca retome en forma eficiente el papel de las juntas seguramente obligará a tomar en cuenta esta complejidad.