El escándalo por la filtración en el Vaticano envuelve a Berlusconi
El nuevo escándalo de divulgación de documentos confidenciales en el Vaticano extendió estos días sus rocambolescas ramificaciones, con acusaciones de chantaje y pirateo informático, hasta el propio Silvio Berlusconi, ex premier italiano.

Jueves 03 de Diciembre de 2015

El nuevo escándalo de divulgación de documentos confidenciales en el Vaticano extendió estos días sus rocambolescas ramificaciones, con acusaciones de chantaje y pirateo informático, hasta el propio Silvio Berlusconi, ex premier italiano.
  Los nuevos elementos giran en torno a Francesca Chaouqui, una consultora en comunicación de 34 años juzgada en el Vaticano junto a otras cuatro personas —dos de ellos periodistas—, por divulgación de documentos confidenciales sobre presuntas malversaciones cometidas en el seno de la Iglesia católica.
  El nombre de Paolo Berlusconi, hermano del ex jefe de gobierno y propietario del diario Il Giornale, aparece en la investigación de la justicia italiana (distinta a la del Vaticano) contra Chaouqui y su marido Corrado Lanino.
  Los investigadores sospechan que Chaouqui amenazó a Paolo Berlusconi con revelar la existencia de una cuenta secreta de su hermano Silvio en el Vaticano, si no expulsaba al corresponsal en el Vaticano de Il Giornale, cuyos artículos le resultaban molestos.
  El martes Silvio Berlusconi desmintió cualquier contacto con Chaouqui. Y su abogado Niccolo Ghedini afirmó ayer que semejante chantaje no tiene sentido “pues no hay vínculo” entre Berlusconi y los asuntos del Vaticano.
  Entretanto, en el Vaticano este controvertido proceso (con periodistas perseguidos por publicar los documentos) se reanuda el lunes con los testimonios de Chaouqui y del prelado español Lucio Angel Vallejo Balda, también acusado.
  Este prelado asegura haber divulgado los documentos tras haber sido seducido por Chaouqui. El Vaticano considera que Vallejo Balda y Chaouqui establecieron “una asociación criminal para divulgar documentos”.