Sábado 07 de Julio de 2012
La emoción que transmitió Jaime García Márquez, hermano del premio Nobel, a los jóvenes de distintas partes del mundo que charlaron con él fue inenarrable, confesaron ellos.
En el jardín del Museo de la Inquisición de la ciudad de Cartagena, donde 225 jóvenes viajeros que seguían la Ruta Quetzal 2012, el hermano de "Gabo" desgranó recuerdos y sentimientos.
Milena Ferder Volonteri, excursionista originaria de República Dominicana, movió las fibras más íntimas de Jaime; la chica quiso saber cómo se sentía de ser el hermano del premio Nobel; Jaime aseguró que esa pregunta ya se la han hecho cientos de veces pero que no se cansaba de responderla y con toda sinceridad.
Confesó que hubiese preferido no ser el hermano del premio nobel para poder hablar de la admiración que le tiene. Y advirtió que García Márquez siempre ha distinguido entre la vida pública, la privada y la intima.
Como anécdota de su juventud, contó que cuando Gabriel ensayaba serenatas pensó al ver su foto en el periódico que se había hecho músico, pero no, ya era un escritor que aparecía en los diarios.
Y le preguntaron por la segunda parte de sus memorias. Se sinceró y dijo rotundamente que Gabo no volvería a escribir. Se mostraba preocupado por la idea de que él estuviera destruyendo sus últimos manuscritos. Comentó que el laureado escritor aún mantiene intacto su buen humor.
Al preguntársele sobre la ideología política del escritor, contestó que lo que sí podría decir es que "Gabriel García Márquez no es comunista".
Jaime García Márquez, quien se desempeña como vicepresidente del Consejo de Administración y director de Relaciones Institucionales de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, creada por Gabriel García Márquez, aseguró que su hermano sigue siendo "un tipo alegre, contento, pregunta bastante y siempre tiene una obsesión: ¿Cómo está la familia?".