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"El elixir del amor", una puesta surrealista

El director escénico cuenta de qué se trata esta obra que se presentará el 28 en el teatro El Círculo.  

Domingo 14 de Abril de 2013

Con “El elixir de amor”, estrenada en Milán en 1832, Gaetano Donizetti creó una comedia lirica que goza de permanente reposición en todo el mundo gracias a unir un sencillo pero muy sólido libreto de Felice Romani y una partitura de inspirado vuelo, con momentos inolvidables como la famosa romanza “Una furtiva lágrima”. El teatro El Círculo abrirá su temporada operística con este título, con dos funciones, el domingo 28 del corriente y el sábado 4 de mayo.

   Los roles principales fueron confiados a los cantantes Jaquelina Livieri, Carlos Ullan, Leonardo Estévez, Lucas Debevec Mayer y María de los Angeles Cámpora, mientras que la escenografía está a cargo de Daniel Feijoo, un hombre de sólidos antecedentes en teatro, televisión y cine. El vestuario es de Ramiro Sorrequieta, mientras que en la producción participan el Coro de la Opera de Rosario y la Orquesta Sinfónica Provincial con la dirección de Carlos Calleja.

   El tenor Rubén Martínez es el régisseur de esta producción. Se trata del director de “Lucia Di Lammermoor”, que se presentó en Rosario en 2011, mientras que el año pasado estuvo al frente de la versión del “Barbero de Sevilla” de Rossini. “Me entusiasme cuando me propusieron este título, es una comedia que conozco profundamente porque además la he cantado”, asegura Martínez a Escenario respecto a “El elixir de amor”. Y añade: “Es cierto que es una comedia que queda en comedia, con esto quiero decir que no busca una trascendencia mayor que eso, sólo hacernos pasar un momento feliz. Cuando recibí la propuesta me pregunté cómo hago para que este título sea un éxito a la altura del “Barbero” de la temporada pasada. Estaba pensando en hacer una comedia con muchos gags y pensé en la Commedia dell’Arte...

   —¿Quiere decir que vamos a tener un “Elixir de amor” cercano a la ópera bufa más que a la comedia lirica?

   —Si para salir de lo común, hay que darle otra visión, no la ubico temporalmente ni geográficamente. Tenemos que pensar que el vino y el amor existieron y existirán siempre en cualquier parte y tiempo, así también, el juego del palomo y la paloma. El juego del amor no tiene tiempo ni geografía. Como me gusta mucho la pintura empecé a trabajar con el surrealismo para esta puesta; un surrealismo aniñado, así que tendremos en Rosario un “Elixir” surrealista.

   —¿Cuando habla de Commedia dell’Arte da a entender de que se trata de máscaras?

   —En parte sí pero no siempre, será como nos ocurre a todos que nos ponemos máscaras para actuar en sociedad: la máscara de la familia, del trabajo... Sólo los enamorados no tendrán mascaras. Pero también agrego personajes mudos, como era común en la ópera cómica de principios del siglo XIX. Los sirvientes del doctor Dulcamara tendrán más protagonismo en esta producción. Hay niños y también danza, los niños le dan mucha frescura a la escena aunque es más trabajoso para el director escénico. Queremos hacer una ópera para disfrute toda la familia y que salgan felices y que los chicos vean que no hay que tener miedo a la ópera.

   “Todo está en preparación para disfrutar una de las más hermosas comedias líricas del bel canto italiano”, señala Martínez. Y finalizó: “Una ópera de arquetipos: Adina la caprichosa niña rica que todo lo tiene y juega impunemente con los sentimientos de otros; Belcore el militar fanfarrón que busca el amor reafirmación de su yo; el charlatán doctor Dulcamara, que vende ilusiones trabajando sobre las miserias humanas, y el ambiente en general es de aprovechadores, mentirosos y simplones.

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