El drama de la desnutrición
Días pasados leí una nota realizada a Abel Albino, médico pediatra y fundador de la Cooperadora para la Nutrición Infantil. El doctor Albino expresaba que "la mayor riqueza que tiene un país es su capital humano y cuando ese capital está dañado, ese país no tiene futuro".

Jueves 31 de Diciembre de 2009

Días pasados leí una nota realizada a Abel Albino, médico pediatra y fundador de la Cooperadora para la Nutrición Infantil. El doctor Albino expresaba que "la mayor riqueza que tiene un país es su capital humano y cuando ese capital está dañado, ese país no tiene futuro". "Si queremos llegar a tener una gran nación debemos ponernos a trabajar y acordar políticas de Estado alrededor de tres puntos: preservar el cerebro dentro del primer año de vida del chico, educar ese cerebro y poner cloacas, agua corriente y luz eléctrica en cada casa", decía, y expresaba que "el cerebro es el órgano que más rápido crece: pesa 35 gramos al nacer el chico, equivale a 6 monedas de un peso. Aumenta a 900 gramos a los 14 meses, que es el 80 por ciento del cerebro de un adulto, el equivalente a 150 monedas de un peso. Un cerebro adulto pesa 1,200 kg, 200 monedas de un peso. Es decir que el crecimiento gigantesco lo hace en el primer año de vida". Además, decía, "si en los primeros meses de vida, cuando se forma el cerebro, un chico no tiene la alimentación necesaria, es un desnutrido. Por eso, cuando comprobamos que el 40 por ciento de la población está debajo de la pobreza, tenemos que asumir que nuestras posibilidades de salir adelante como país se vuelven difíciles". ¿Qué esperan los diferentes sectores políticos de Argentina para trabajar conjuntamente y atender las necesidades de la población? ¿Por qué no organizan inmediatamente una reunión donde participen representantes de los partidos políticos, dirigentes, funcionarios públicos, sin importar la ideología, para elaborar un plan de acción que tenga como eje fundamental mejorar la situación de miles de ciudadanos? Según la Unicef, en la Argentina mueren por día 25 chicos menores de un año por causas evitables, como desnutrición e infecciones respiratorias. Los responsables de la conducción del país deberían dejar de pensar en el próximo acto eleccionario y ocuparse de las próximas generaciones.

Marcelo Malvestitti, marcelomalvestitti35@hotmail.com