El discapacitado que tiene una voluntad de hierro

Viernes 15 de Febrero de 2013

El sudafricano Oscar Pistorius se convirtió en un icono al ser el primer atleta discapacitado en participar en los Juegos de Londres en 2012 tras una larga batalla con las autoridades deportivas.

De sonrisa encantadora, amable, Pistorius, de 26 años, se hizo en pocos años en el favorito de los medios y en una auténtica estrella del deporte, y no solamente en el de los discapacitados.

La vida privada de Pistorius ya había provocado en el pasado algún escándalo en el pasado. En 2009, pasó una noche en prisión después de haber sido acusado de agresión sexual por una joven de 19 años en una fiesta.

Su exnovia, Samantha Taylor, declaró incluso el pasado mes de noviembre que "Oscar no es ciertamente la persona que la gente cree que es".

Pistorius también quedó marcado por una infancia agitada. Sus padres se divorciaron cuando tenía seis años y su madre murió cuando el atleta cumplió 15 años. El deportista tiene tatuada la fecha del fallecimiento de su madre en un brazo.

El sudafricano tiene un hermano mayor y una hermana más pequeña y sus relaciones con su padre siempre fueron complicadas.

Ultradominador en los Juegos Paralímpicos (seis medallas de oro entre 2004 y 2012), Pistorius se lanza el reto de competir con los atletas "válidos".

A punto estuvo de no clasificarse para los Juegos de Londres-2012 por un puñado de centésimas, pero la Federación Sudafricana le facilitó el acceso a la justa de relevo 4x400 en julio y posteriormente para el 400 metros individual, pese a no alcanzar la mínima exigida.

En la capital británica, alcanzó las semifinales en la prueba individual y la final en los relevos.