Sábado 13 de Febrero de 2010
Como concejal y para encontrar una solución al dilema de los cuidacoches, es que propuse ya en 1997 ordenar esta actividad informal. Descarté la "represión" de la actividad. Opté por soluciones viables y con éxito en otros países y ciudades. El objetivo del proyecto es terminar con el anonimato de los cuidacoches, ya que al exigirles registrarse y la identificación en pechera con número, foto y datos personales y la inscripción de "contribución voluntaria", cada uno de ellos sabrá que ante cualquier conducta irregular o presunta comisión de un ilícito, puede ser denunciado a las autoridades policiales y/o municipales. El cuidacoches con identificación se cuidará de los actos irregulares, de los actos coactivos, o simplemente del aprovechamiento que hacen del "temor" instalado en los propietarios de automóviles de la represalia si no le "pagan lo que le exigen" para supuestamente cuidarle el automóvil. El proyecto estipula los requisitos para la inscripción, el carácter voluntario de la "propina", las características de la identificación y la visualización de la misma, etc. Si desea leerlo encontrará el proyecto en mi página web, www.boasso24horas.com.ar, en "proyectos" "area obras públicas y seguridad" está en el orden Nº 12. No comparto la idea de "criminalizar la actividad". Hay muchos cuidacoches respetuosos y no coaccionan. Otros abusan del temor a la represalia, otros "aprietan mal", es cierto, pero estoy convencido de que con la identificación y registro de la persona será suficiente para encauzar la actividad informal y terminar con los "apretadores". En general se trata de amenazas "veladas", indirectas, insisto, producto del miedo a la represalia y para evitar "supuestas agresiones o daños al vehículo". Sseguiré defendiendo el proyecto porque creo que es una solución, no será perfecta pero no conozco otro proyecto presentado.
Jorge Boasso, concejal (UCR)