Sábado 15 de Junio de 2013
¿Cuántas veces al término de las reuniones de consorcio salimos insatisfechos? Posiblemente muchas. Y eso depende de la actidud y disposición con las que vamos a ella. Cuando discutimos y no dialogamos siempre es la insatisfacción la que nos invade. Hoy está de moda hablar de la necesidad de diálogo, pero mientras no tengamos en claro qué significa esto seguiremos discutiendo en vez de dialogar. Dialogar es defender y buscar la verdad, pero buscarla entre todos y alegrarse y sentirse satisfecho con su encuentro. Quien dialoga busca la verdad y la antepone a su verdad. Quien sabe, dialoga, pues comprende que sus conocimientos no fueron adquiridos por generación espontánea sino por transformación de su pensamiento, adecuándolo a la forma de pensar de los demás. Quizás en el diálogo no nos pongamos de acuerdo en todo, pero si discutimos no nos pondremos de acuerdo en nada. Con el diálogo existe la posibilidad de entendernos, con la discusión no; discutiendo nos empequeñecemos, con el diálogo nos enriquecemos espiritualmente. Diálogo es suma de las fuerzas en un mismo sentido, discusión es choque de fuerzas con resultado negativo. Dialoga el que ama la verdad, discute quien le teme. El diálogo surge entre personas maduras y es el resultado de no desear imponer su voluntad, sino que la verdad triunfe en beneficio del consorcio. Muchas veces hablamos con voz de mando, gritando, alzando la voz, creyendo que tenemos más poder. La antigüedad en un edificio de consorcio no da poder, sí conocimiento. No es posible mantenerse enojado cuando se tiene que convivir todos los días con los demás consorcistas. Por su parte, el consejero es una persona de experiencia, que entiende en los casos más importantes: aconseja, sugiere al administrador de un edificio y no más. No tiene poder de decisión, solamente el administrador tiene esa potestad. Por último, recordemos que el Papa Francisco alertó por el odio, la envidia y la soberbia, porque “ellos ensucian la vida”, y solicitó que respeten el medio ambiente. El verdadero poder está en el servicio. Yo no soy más que nadie, pero nadie es más que yo. Ni más ni menos.
Pedro S. Ré
DNI 6.026.286
El otro Diego sí la tiene clara
Cuando leo en el diario del pasado domingo quién encabeza la lista de concejales del PRO y recuerdo a ese comediante maleducado cuando le faltó el respeto a la investidura presidencial y a todas las mujeres, no puedo creerlo. Sí, no puedo pensar que una persona que parecía inteligente y decía tener sensibilidad social haga yunta con semejante farándula. No se pueden abandonar los ideales por una ambición política. Acá no se trata de adversarios políticos o de estar de un bando o de otro, no es un partido de fútbol, donde están los que hinchan por Central o por Newell’s. Se trata de dos proyectos de país antagónicos que vienen pujando desde que se fundó la Nación. Por un lado San Martín, Belgrano y tantos otros patriotas que lucharon por la Patria grande y la liberación de los pueblos americanos. Y por el otro Rivadavia, Mitre y demás unitarios que defendieron los intereses de los ingleses y de los sectores minoritarios y que luego se transformaron en la oligarquía terrateniente. Los espacios políticos se discuten dentro del movimiento nacional y popular, que si bien hay diversidad de sectores defienden los intereses de todos. Alguna vez he escuchado que mujeres han votado a un candidato por sus ojos o por su pinta, hoy la historia nos ha ubicado en otro lugar, estamos acorde a las circunstancias. Tengamos muy en cuenta quiénes nos respetan, valoran y defienden nuestros intereses. El otro Diego, el diez, siempre la tuvo clara.
Silvina Ross
DNI 11.127.087
Orgullosamente leproso
En la década del sesenta jugué en las inferiores de Newell’s, lo hacía de nueve y era titular. Jugando un torneo tuve una entorsis de tobillo muy grande, estuve enyesado durante un mes bajo la supervisión del doctor Morosano. Pero hice mal la rehabilitación y todo terminó muy rápido. Me fui solo, sin embargo seguí jugando hasta los sesenta años. Pero el motivo de esta carta es agradecer al Tata Martino por haber puesto en juego su prestigio volviendo a la institución para dirigir el primer equipo. Y a los jugadores que también regresaron demostrando que son grandes personas y sienten la camiseta. Por todo esto y otras cosas, creo que algo vamos a ganar. Gracias por estos momentos felices que me están haciendo pasar. Me siento orgullosamente leproso.
Juan C. Garcés
Gracias Pami I
Deseo hacer llegar mi agradecimiento y el de mi familia al personal de cuarto piso: Gustavo López, Natalia, enfermera Tatiana Zapata, Mario Floridia, kinesiólogo Blando. Asimismo, el plantel de la guardia, doctora Gallo, doctora Montenegro y enfermeras y a la señora Leticia de internaciones. Todos ellos, ponen toda su dedicación, solidaridad y profesionalismo en la atención de los pacientes. Cabe destacar que no en todos los casos cuentan con los elementos y comodidades necesarios, pero subsanan ampliamente tales carencias con dulzura, eficiencia y buena onda, ¡tan vitales en la recuperación de los enfermos! Un capítulo aparte merece el sector de nutrición, donde la nutricionista Karina Crea y equipo hace posible que nuestros familiares internados puedan disfrutar de comidas preparadas de acuerdo a sus necesidades, de manera tal que la recuperación sea breve y satisfactoria. Por hacer que nuestras horas dentro de la institución sean menos duras, muchas gracias. Y por sobre todo, cuidemos este efector de salud, que fue engrandecido con los aportes de los trabajadores y, en el futuro, todos lo necesitaremos. ¡Gracias!
Familiares de Beque Garuf
DNI 13.544.250
Boleto estudiantil
No sé si reírme o llorar cuando leo o escucho el pedido de ciertos estudiantes por el boleto de transporte, comidas preferenciales. Faltan pedidos de camas, colchones y el gato también. A estos señores solicitantes luego se los ve sacando entradas en los estadios de fútbol (tal vez privilegiados), o también asistiendo a espectáculos, recitales, festivales o boliches costosísimos y luego van a pedir boleto y comidas gratis. ¡Vayan a trabajar señores! y dejen estos alimentos para los niños carenciados y realmente pobres. Ustedes dedíquense a estudiar y también a trabajar, como hicimos todos anteriormente y sin pedir ventajas. Dejen estos beneficios para nosotros los viejos.
Luis José Piacenzi
LE 6.092.111
Rehenes de las inmobiliarias (II)
En respuesta a la carta “Rehenes de las inmobiliarias”, donde el lector califica y caracteriza a las inmobiliarias y su actuación, larga y profusamente quiero expresar lo siguiente. En la nota nombra a las inmobiliarias como un “filtro”, y no como una empresa de servicios, luego califica de “grupos organizados”, ello es bueno; me refiero a que una empresa de servicios esté organizada, ya que la desorganización no la veo positiva, especialmente si uno va a administrar inmuebles y dineros ajenos. Habla, con una mezcla de sorpresa y de desaprobación, de lo que se cobra por brindar estos servicios (no sé si su propuesta es que todos trabajemos gratis). Menciona 13 puntos de los que el locatario debe hacerse cargo; aclaremos que 12 de ellos (alquiler pactado, expensas, impuestos, seguro de incendio, sellado del contrato, la puede ilustrar al respecto la ley 23091) los deberá afrontar con o sin intermediación inmobiliaria; sólo un rubro se suma al actuar la inmobiliaria: la comisión ( otra vez proponemos que podrían trabajar gratis). Habla de la actualización del canon locativo pretendido por las inmobiliarias (ello es percibido y pretendido por los locadores, querido lector infórmese un poquito). Usted se refiere a las obligaciones de los locatarios y sus fiadores como “barbaridades a favor de las inmobiliarias”; creí que eran “normas” (no barbaridades) previstas por el Código Civil (no sé si Vélez Sars-field tendría inmobiliaria) y leyes complementarias, por ejemplo la 23.091, de la cual le sugiero, aunque sea, una lectura ligerita. Tales normas, parece ser que al legislador le han parecido necesarias para que el locador pueda cobrar su renta (para ello ha invertido), para que no le destruyan su inmueble (podríamos proponer alquiler gratis para todos, ¿qué daño le haría a los burgueses capitalistas que tienen más de un inmueble?). Habla usted de la cláusula de rescisión (prevista por la ley 23.091, no inventada por las inmobiliarias) y de sus condiciones, como un “castigo”; tal cláusula es de orden público (no renunciable) y a favor del locatario. En fin, hay más pero se haría muy, muy extenso y agotador. Señora, no entiendo por qué escribió usted una carta tan llena de falsedades e inexactitudes, y mucho menos entiendo por qué se la han publicado. Hasta parece ocioso e innecesario responder a tantos datos incorrectos, pero somos muchos los que ejercemos esta actividad con honestidad, ética, esfuerzo y cariño; por lo que desagrada ver que lleguen expresiones como las suyas (tan alejadas de la realidad) a la opinión pública.
Adrián Taltavull
Corredor inmobiliario Mat. 496
Deterioro en el Monumento
El emblema de Rosario en todo el mundo es nuestro querido Monumento a la Bandera. Es el lugar de visita obligada de turistas y epicentro de celebraciones, protestas y actos sociales. Es muy triste y hasta diría incomprensible el estado de deterioro y abandono que se observa en todo el edificio y sus alrededores. La fuente ubicada al pie de la torre hace años que no funciona, luce con parte de su cañería arrancada y con basura flotando. La otra fuente, la del pasaje Juramento, donde están las esculturas de Lola Mora, está seca y llena de papeles y bolsas de plástico, los mármoles tanto del Propileo como la escalinata del Patio Cívico ya están negros de tantos hongos y moho, siendo que un simple hidrolavado lo resuelve. Lo más indignante es que a más de 15 días de ocurrida una lamentable concentración de hinchas de fútbol, que efectuaron pintadas por varios sectores, las mismas siguen sin limpiarse. El desempeño de la Gendarmería que debe custodiar el Monumento es una tomada de pelo a todos los rosarinos porque de lo contrario ¿cómo se explican tantos actos de vandalismo? La inacción total del municipio en el mantenimiento y la conservación es otro capítulo inexplicable, la indiferencia del gobierno nacional también genera indignación.
Jorge Nicc
Animales abandonados
El abandono de animales domésticos en calles y plazas ya no es noticia. Cada tanto las redes sociales dan cuenta de cachorros o peor aún de los “viejitos” que buscan de un hogar que los recoja y les dé afecto. Sin embargo, hace poco me llamó la atención ver la cantidad de perros abandonados, notoriamente perdidos, a lo largo de la autopista que une Rosario con Buenos Aires. Muchos más bien cachorros, que no era muy difícil imaginar el destino que los alcanzaría. No voy a apelar a los sentimientos de quienes los abandonan porque está claro que carecen de los mismos, pero pregunto: ¿es posible hacer algo? ¿El concesionario de la autopista no puede hacerse cargo de rescatarlos y llevarlos a un lugar de tránsito? Es mucha la crueldad a la vista.
Beatriz López