La Guerra de las Vedetes arde este verano. En Mar del Plata las chicas hacen
doble turno: de noche en teatro y de día en programas de chimentos. Voraz fanático del talk show,
El Desubicado no se pierde ninguno. Ahora mira "Trepanaciones", con Marcelo Botomías y Horacio A.
Kábala.
—Hola Marzelo, qué programita tenemoz hoy...
—Shi, Horashio. La guerra de lash vedetesh llegó a la provinshia de Shanta
Fe.
—Pero Marzelo, ¿what pass? ¿podéz pronunziar biemm?
—Perdón, esh que la Tota Chantillí me bajó un diente.
—¿Por qué te pegó la Tota? ¿What pass, Marzelo?
—No me pegó. Me bajó un diente de puro cariñosha.
—Ay, estas vedetez. Vamos al escándalo de la zemana. Un dúo de música nac
& pop fueron agredidas a huevazos a la salida de un teatro. ¿Qué pazó con las hermanas Agu y
Ale?
—Eshash fueron a un pueblo a preshentar shu disco "Diputaneando" y al
shalir del teatro las intersheptó un comando de las Fuershas Agrariash Anticonshtitushionalesh.
—Faa... no te puedo, no te puedo, no te puedo creer. ¿Y quiénes son,
Marze?
—Padá que me adegdo ed-diente... ya está. Son parte del "Club de Faans de
la 4x4". Parece que tuvieron un año difícil y muchos perdieron el rumbo, pero ellos insisten en que
se lo robaron.
—Uy, pobres hermanas, no hay nada peor que un fan despechado... ¿Pero por
qué se ensañaron con ellas? No les habrá gustado el show...
—Ni lo escucharon. Estuvieron como dos horas en la puerta del teatro y
cuando las chicas salieron les tiraron bombitas de bosta y huevazos.
—Qué violennto. Me encantó.
—Hubo un tiempo en que los faans de las 4x4 admiraban a Agu. Pero viste
cómo es la relación entre los artistas y sus admiradores, acá algo se pudrió.
—Igual que con los futbolistas, Marzelo. Ya vaz a ver lo que paza si el
Diego no clazifica a la zelección para el mundial...
—Pero esto viene de antes, de cuando Agu todavía era solista y no había
formado el dúo con Ale. En un momento, para darle más impulso a su carrera, Agu cantó en el disco
de la famosa cantante Cristina Fernanda, que le había prometido una buena distribución entre sus
fans. Pero este club de faans se enojó con Agus por haber cambiado el bajo perfil y la sencillez
provinciana de antaño por las luces de la gran ciudad.
—Gente tradicionalista, estos faanz.
—Hay de todo. Algunos incluso supieron ser más receptivos a otros ritmos y
melodías, pero... je,je... viste cómo se ve la vida desde una 4x4, Horacio...
—Zi lo zabremos nozotroz, Marzelo, ja ja. Te convertís en un
fun-da-men-ta-lista, jiji. Bueno, Marzelo, vamos a ver un tape que nos mandó Zoilo de Jarapachay
con lo que ocurrió. A ver Caserta, por favor, veamos el documento...
El documento periodístico es una pedorrada grabada con un
celular, 14 segundos de imágenes borrosas y pixeladas que la magia de la televisión convierte en un
minuto de "imágenes exclusivas". El Desubicado ya no entiende cuál es el principio ni el fin del
escandoloso incidente.
—Brillante, muy bueno el documento, grazias Zoilo. Ahora, ¿cuál era cuál?
Una de lasz hermanas salió del teatro haziendo el fakiu con el dedo mientras la otra zse convertía
en un omelette de boszta...
—Sí, Horacio, la del fakiu era Ale. Muchos no la conocen porque tiene un
perfil más bajo, casi siempre actuó como acompañante o invitada de otros artistas. Algunos dicen
que tiene gran talento, pero todavía no lo demostró. Lo que sí tiene es un gran temperamento. Te
acordás, ¿no?
—No, ¿de qué?
—Aquel escándalo, a la entrada de un boliche que se llamaba Puente para la
Victoria o algo así...
—No-no.
—Ese incidente cuando Ale se enojó con un remisero...
—No recuerdo.
—Pero sí, te acordás que decían que ella le había apuntado con algo más
que el dedito...
—Pareze que nadie se acuerda, ¿fue en Mar del Plata?
—Y ahora yo tampoco me acuerdo. Es más, ni el remisero se acuerda. Y hubo
entonces un testigo que ahora seguramente no se debe querer acordar...
—Ezo es lo bueno de la memoria: zirve para recordar, pero mucho mász para olvidar. l