Viernes 28 de Agosto de 2009
Siento en mis oídos y en mi piel el maravilloso sonido de su música, la perfección de una orquesta deslumbrante, la majestuosidad de un músico brillante. Opaca mi relato la falta de respeto hacia un público que acepta con honores las virtudes de sus visitantes. Lunes 20.30, hombres y mujeres con nuestros mejores atuendos nos disponíamos a vibrar junto a él. Entrada al galpón 22, luego de recorrer en una interminable cola, el perímetro del estacionamiento del Alto Rosario Shopping. Hacinados como moscas nos sentamos en flamantes sillas de plástico, y de esa manera se vio (todos nos tapábamos) y se escuchó (no tenía la acústica necesaria) algo del majestuoso Zubin Mehta. La próxima en esas condiciones avisen muchachos, conmigo no cuenten.
Alejandra Parlapiano, alejandraparlapiano@yahoo.com.ar