El desafío sigue siendo la educación
Coincido con la carta de Edith Michelotti "De puro soñadores nomás" (lunes 05/05/2014) donde habla sobre el valor del diálogo en el disenso. Al respecto, mis conocimientos adquiridos, en lo personal y por mi paso en la docencia, me obligan a dar una explicación acerca de los sucesos que nos involucran.

Miércoles 14 de Mayo de 2014

Coincido con la carta de Edith Michelotti "De puro soñadores nomás" (lunes 05/05/2014) donde habla sobre el valor del diálogo en el disenso. Al respecto, mis conocimientos adquiridos, en lo personal y por mi paso en la docencia, me obligan a dar una explicación acerca de los sucesos que nos involucran. Sí, es cierto que todo se ha vuelto muy difícil, casi imposible en nuestra sociedad; lo vemos a diario en los medios de comunicación a los que todos tenemos acceso. A la gran mayoría les importa, están atentos a las medidas que surgen al respecto; otros en cambio descreen de que esto pueda revertirse. ¡Qué tristeza que pasen estas cosas! La ciudad de Rosario encabeza las estadísticas más espeluznantes de todas las épocas (no necesito aclarar). De los muchos factores por analizar, la prioridad indiscutible se centra en la gran pérdida de la educación en valores. En épocas pasadas, la transmisión de los valores era de padres a hijos, un bien que las familias traían consigo y lo demostraban con ejemplos, acciones. Hoy estos valores se han perdido por completo. Los niños que ingresan al nivel inicial, por circunstancias adversas de orden familiar, social y cultural que suelen ser las causantes del "déficit de valores", carecen de esta interiorización sociológica, que es básicamente actitudinal (sin dejar de lado, por supuesto, lo conceptual y procedimental) y que se nota en los primeros años de escolaridad. Se dice que la educación en valores es uno de los mayores retos para afrontar en el marco de las instituciones educativas. Totalmente, si la escuela es un caja de resonancia de lo que pasa afuera: el barrio, la villa, la región, la sociedad. A pesar de todo lo dicho en teoría y práctica, tanto en las escuelas como en la sociedad, estos valores están absolutamente ausentes. Y volviendo sobre los dichos: "Hemos perdido la costumbre de dialogar en el disenso que nos permitía hablar entre hermanos para tratar de mejorar las cosas y perfeccionar los destinos del ser humano", también reproduzco lo que Juan Carlos Millet (diputado provincial UCR) cita en sección Reflexiones (jueves 08/05/2014): "Las políticas educativas pensadas a largo plazo son el reaseguro para construir una sociedad más justa e igualitaria, propone un pacto social donde participen todos los actores sociales (padres, cooperadores, sindicatos, ONGs)". ¿Pero cómo lograremos ponernos de acuerdo para formar el consejo social de planeamiento y evaluación de la educación, ámbito donde concertar el pacto social educativo, si no existen estos valores? Según el Diseño Curricular Jurisdiccional de Santa Fe del nivel inicial son los valores los que hacen a la formación integral de la persona: valores para el desarrollo personal: vida, promoción del bien, igualdad, solidaridad, autonomía (agrego respeto, libertad). Valores para el desarrollo sociocomunitario: justicia, paz, amistad, tolerancia y solidaridad. Valores para el desarrollo del conocimiento y la comunicación: búsqueda de la verdad, honradez y entendimiento. Muchos coincidirán conmigo, en los tiempos que corren tenemos añoranzas. Sí, por todo lo que hemos perdido.

Alicia Brescia
DNI 10.557.525