Sábado 18 de Julio de 2009
El director de la cárcel de Coronda justificó ayer en declaraciones públicas el motivo por el cual José Luis Baroni, el confeso asesino de la docente Alejandra Cugno, debió ser recluido en el pabellón 4 del penal, conocido como deLos Hermanitos por la presencia masiva de fieles evangélicos. Y explicó que la reacción de otros internos de la penitenciaría ante la llegada del imputado "se enmarca en la generalidad de lo que ocurre con los presos por hechos de esa naturaleza".
Baroni, detenido el viernes de la semana pasada en la ciudad de San Justo, fue trasladado a la cárcel de Coronda la tarde del miércoles. "Por cuestiones administrativas, este hombre fue alojado en la planta alta del pabellón 11, destinado a los presos de máxima seguridad", dijo el responsable del penal, Gabriel Zelante. Sin embargo, el Puma no fue bien recibido en el lugar y los reclusos le hicieron saber a las autoridades que si no lo sacaban de allí iniciarían una medida de fuerza.
Por eso, el mismo jueves a la mañana "Baroni fue derivado a uno de los pabellones evangélicos, más precisamente el número 5, pero allí la población penitenciaria estuvo dividida en aceptarlo y también hicieron un planteo formal a través de sus delegados".
Finalmente, el recluso terminó en una celda individual del pabellón 4 conocido como el de Los hermanitos y copado por feligreses evangélicos. "En ese sector no hubo problemas, hablamos con los delegados, se consensuó el traslado y ellos estuvieron de acuerdo en darle un lugar", confió el funcionario.
Es algo común. Acerca de todo este movimiento, Zelante confió que "el caso de Baroni recibió mucha prensa y todo el mundo está al tanto de lo ocurrido, incluso dentro de la cárcel", aunque aclaró que los motivos de la negativa de los internos a recibirlo "no fue contra este hombre en particular sino con todos aquellos que cometen delitos relacionados con la integridad sexual de las víctimas".
Zelante reconoció que en el mundo carcelario "hay una situación real" que se ejerce sobre los detenidos por violaciones o abusos deshonestos en general, que "son mirados de forma distinta". Incluso mencionó que en los penales de Rosario y Piñero "hay pabellones específicos para alojar a internos de estas características".