Domingo 05 de Junio de 2011
Desde hace algunos años es posible establecer el daño que el colesterol produce en las arterias.
"Existen métodos no invasivos, como la tomografía multislice o estudios basados en ecografía doppler que resultan útiles para establecer en qué condiciones están las arterias", explicó el cardiólogo Diego Nannini.
También es importante medir el espesor de las carótidas (arterias que se encuentran a ambos lados del cuello y que llevan la sangre tanto al cerebro como al corazón). "Este estudio, que ya está disponible, establece valores máximos de acuerdo a la edad y al sexo y marca un límite personal de normalidad", detalló el especialista. "Solemos decir que un hombre o una mujer tienen la edad de sus arterias, que no siempre coinciden con la edad biológica", comentó. Es que de hecho, hay arterias "envejecidas" en personas jóvenes.
"Con los métodos modernos podemos conocer con eficacia la composición de las placas ateroscleróticas, la mayor o menor cantidad de grasa y también la calcificación", aseguró.
Las placas que se acumulan en las carótidas no siempre son detectadas en forma temprana, y lamentablemente incrementan en forma significativa el riesgo de tener el tipo más común de ataque isquémico cerebral (stroke).
El sedentarismo y la adicción al cigarrillo son también factores de riesgo.