Sábado 02 de Mayo de 2009
El cura Julio César Grassi afirmó ayer que las acusaciones en su contra por presunto abuso y corrupción de menores fueron armadas porque "40 puntos de rating son una tentación", e insistió con que no puede imaginarse que el juicio en su contra termine con una condena.
"La Justicia no puede encontrar culpable a un inocente", afirmó Grassi cuando la defensa ya comenzó su alegato para contrarrestar las pruebas que llevaron a los acusadores a pedir hasta 37 años de prisión.
Durante esta semana, la defensa de Grassi estuvo intentado revertir las pruebas en su contra para demostrar (según explicó el cura) que "los abusos no existieron".
Grassi aseguró que se está usando de "carne de cañón" a los niños de la Fundación Felices Los Niños para atacarlo, en base a las nuevas denuncias que surgieron sobre el Hogar San José Obrero, situado en la calle Charlone al 700, de la Capital Federal, que esta semana fue desalojado por orden judicial. (DyN)