El crimen de un profesor enfrenta dos hipótesis
Los familiares del profesor de historia Nelson Rosso, quien fue asesinado a balazos por el subcomisario Alejandro Scalcione en su casa de Oliveros, pedirán que el episodio sea caratulado como un homicidio calificado por premeditación y alevosía porque consideraron que la víctima fue atacada cuando dormía y por lo tanto cuando estaba indefensa.

Sábado 23 de Mayo de 2009

Los familiares del profesor de historia Nelson Rosso, quien fue asesinado a balazos por el subcomisario Alejandro Scalcione en su casa de Oliveros, pedirán que el episodio sea caratulado como un homicidio calificado por premeditación y alevosía porque consideraron que la víctima fue atacada cuando dormía y por lo tanto cuando estaba indefensa. Así lo aseguró a este diario el abogado Ricardo Giusepponi, quien representa a los hijos del docente como querellantes en la causa que está a cargo del juez de Instrucción de San Lorenzo, Eduardo Filocco.

En la vereda de enfrente, la defensa del policía solicitó la realización de una batería de pericias psiquiátricas y psicológicas con las que buscará probar que el uniformado cometió el crimen en medio de una emoción violenta. "Quiero que mi cliente sea sometido a exámenes específicos porque entiendo que pudo haber actuado de esa forma durante un momento de inimputabilidad transitoria o de obnubilación", señaló José Luis Abichaín Zuaín.

El sábado 18 de abril, alrededor de las 3.30, el policía llegó a la casa de Rosso, ubicada en Maipú al 300 de Oliveros, y lo ejecutó de dos disparos. Tras el asesinato, el subcomisario se comunicó con la seccional de esa localidad y se entregó. Según testimonios de vecinos y allegados a ambos, los dos mantenían una estrecha relación. La víctima le alquilaba al policía parte de su vivienda donde instaló un consultorio. Scalcione incluso reconoció, a través de su abogado, que estaba en pareja con el docente.

En su declaración indagatoria, el policía admitió haber discutido con Rosso, pero dijo que no recordaba el momento en que empuñó su arma reglamentaria y efectuó los disparos letales.

La motivación. La hipótesis "pasional" del crimen fue descartada por la parte querellante. "Por algún motivo Rosso quiso que Scalcione no tuviera más su consultorio en su casa y éste lo mató cuando estaba en la cama, probablemente durmiendo. Una frazada tenía una perforación de bala y uno de los tiros quedó en la cabecera de la cama", apuntó Giusepponi.

Llamativamente, el juez Filocco aún no había recibido esta semana los resultados finales de la autopsia. De allí podrían surgir algunas certezas como la trayectoria y distancia de los disparos y también si la víctima se encontraba en una situación relajada.