Domingo 25 de Septiembre de 2011
La madre de Candela Sol Rodríguez, la niña de once años secuestrada y asesinada en Hurlingham en agosto último, dijo ayer no saber quién mató a su hija, pero aseguró que “no fue por plata” y admitió que “pudo haber sido una venganza”.
En declaraciones televisivas formuladas ayer al mediodía, Carola Labrador también sostuvo: “Después de la muerte de mi hija, no me importa nada más, y no conozco a nadie de los detenidos por el caso”.
“Yo no creo que ella (por Candela) se haya ido con un chico de 24 años, como se dice por ahí. Ella era muy compañera conmigo y se iba a encontrar con sus amigas”, afirmó la mujer, en referencia a las versiones de que un joven que se encuentra prófugo en la causa intentaba conquistar a la niña.
A pocos días de cumplirse un mes del hallazgo del cadáver de Candela a un costado de la autopista del Oeste, en Villa Tesei, la mujer reapareció ayer.
“Lo único que sé es que me mataron a mi hija y tengo que vivir por mis otros hijos, pero estoy convencida que ella está con Dios”, remarcó la mujer al canal América TV.
“A ella no la mataron por plata, porque yo soy una mujer humilde, y pobre, aunque pudo haber sido por algún tipo de venganza”, reconoció.
Sostuvo que tampoco tiene alguna vinculación con la casa de Kiernan al 900, de Villa Tesei, donde habría estado secuestrada la niña.
“Yo no conozco a nadie. No tienen nada que ver conmigo. Tampoco pasé por la casa de la calle Kiernan, donde estuvo Candela. Es más, ni siquiera me animé a ir para allá en estos días. Es muy lejos de mi casa, del lugar donde trabajo”, expresó.
Asimismo, se refirió a la detención de su marido Alfredo Rodríguez que fue condenado por piratería del asfalto y señaló que “que esté preso no quiere decir que sea culpable del secuestro de su hijita”.
Por el crimen de Candela, hay seis personas detenidas sobre quienes el fiscal Marcelo Tavolaro debe resolver su situación procesal.
“Yo no conozco a nadie de los detenidos porque no miro televisión y dejo que trabajen los abogados y la justicia”, remarcó. (Télam)