Viernes 18 de Junio de 2010
El pasado martes 1º de junio, los estudiantes del Politécnico realizamos una multitudinaria asamblea en el patio de nuestra escuela. Alrededor de 400 chicos nos reunimos para buscarle una solución a un problema que lleva años: las fotocopias que sacamos en la librería del Instituto son más caras que las que conseguimos en otras fotocopiadoras de la zona. Hace más de 8 años, la librería del Poli fue dada en concesión a un privado. A partir de esa fecha, se le ha ido renovando el contrato año tras año, garantizando que siga con su negocio. Hoy, una fotocopia allí cuesta $ 0.15, mientras que en negocios privados de la zona sale $ 0.10. Eso sin mencionar que en la Facultad de Ingeniería, cuya fotocopiadora es manejada por el Centro de Estudiantes, la fotocopia cuesta $ 0.08. Somos conscientes que la diferencia de precios es de algunos centavos, pero a lo largo de un mes, la cantidad material necesaria hace que la suma de dinero no sea despreciable. Lo importante acá es que, en lugar de facilitarnos el acceso a nuestro material de estudio, se aprovechan de ello. Siendo menores, no podemos salir y entrar de la escuela en cualquier recreo, así que por comodidad y obligación, la primera opción para un estudiante es dicha fotocopiadora. Nuestro reclamo es completamente legítimo, que no nos vengan con "que los costos son elevados", "que los sueldos de los empleados", "que las máquinas cuestan caro" porque si en el privado de enfrente, pagando servicios, impuestos y afrontado todos los costos, pueden tener la copia a $ 0.10, ¿Por qué en el Poli no? Frente a dicha problemática, por resolución de la asamblea estudiantil, se decidió llevar adelante un boicot a la librería, hasta que los precios bajen. A algunos les suena agresivo, a nosotros nos parece necesario, dado que las instancias anteriores a esta medida ya las agotamos.
Lucía Casiello, luciacasiello@hotmail.com