Miércoles 22 de Septiembre de 2010
En virtud de la necesidad de averiguar con propiedad y certeza, para luego informarlo públicamente con precisión y claridad, ayer La Capital se preguntaba, textualmente, en su Página 2: "¿Quién controla las empresas de medicina prepaga?". Siempre es bueno reconocer que aún perdura un sano espíritu periodístico, pues eso trasuntará, a largo plazo, en una sociedad más informada y, si se impone la lógica, más culta. En la provincia de Santa Fe, y en razón de lo dispuesto por su Constitución del 14 de abril de 1962 en su artículo 19, es el "Ministerio de Salud" el organismo responsable de "la tutela de la salud como derecho fundamental del individuo e interés de la colectividad. Con tal fin establece los derechos y deberes de la comunidad y del individuo en materia sanitaria y crea la organización técnica adecuada para la promoción, protección y reparación de la salud, en colaboración con la Nación, otras provincias y asociaciones privadas nacionales e internacionales". Dentro de este clarísimo esquema, esa dependencia ministerial delega la responsabilidad del contralor sobre las empresas de medicina prepaga en el "Colegio de Médicos de la Provincia de Santa Fe. Segunda Circunscripción".Este, a la vez de exigir el cumplimiento de un conjunto bien definido de normas (que entiendo inoportuno enumerar en esta breve respuesta), establece la información que cada empresa debe suministrarle periódicamente al organismo de contralor, estudia y aprueba el contenido de los planes de cobertura que pueden ser ofrecidos. En su página web "Colmedicosantafe2.org.ar" se puede encontrar, entre otras tantas cuestiones referidas a la salud, una pestaña nominada "Abonos" que incluye los decretos vigentes, las novedades, los reglamentos modelos e incluso la nómina de todas las empresas de medicina prepaga que son controladas. Espero haber sido útil a la incógnita del diario.
Guillermo H. Copello DNI 13.588.420
Nota de la Redacción: el objetivo de la pregunta era interrogarse sobre si los mecanismos de contralor dispuestos por la ley se cumplen efectivamente en la práctica.