Miércoles 20 de Mayo de 2015
Es asombrosa la capacidad individual de los argentinos para triunfar en cualquier profesión en cualquier lugar del mundo, pero también es asombrosa la incapacidad que tenemos para funcionar en forma colectiva. Realmente podemos tildarnos de absolutamente inútiles e ineficaces en todo lo que sea colectivo. A raíz del ultimo superclásico, por todos conocidos, es inentendible que haya pasado lo que pasó, por una ineficiencia total en el operativo de seguridad. No había visitantes que pudieran complicar el espectáculo. Todos locales y pasó lo que pasó. Hace cuatro meses que murió el fiscal Nisman y todavía no sabemos cómo murió, no sabemos la hora ni el día de su muerte. Algo que en cualquier parte del mundo un científico determina en cuatro o cinco horas. Aquí hay mas de 50 peritos y no se puede llegar a una conclusión después de más de 120 días. En Santa Fe, tardamos 15 días para saber el resultado de unas elecciones cuando en cualquier parte del mundo cuatro horas después de cerrado el escritunio se sabe el ganador. Nosotros necesitamos 15 días. ¿Tan inútiles somos? No hablemos de resolver los problemas de seguridad, o de organizar un partido de fútbol. Los trapitos siguen adueñándose de los lugares públicos, y no somos capaces de resolver esto. No podemos prever los medicamentos que se necesitan para atender a los enfermos de HIV, que son vitales para su vida. Ni siquiera podemos abastecer la provisión de toallitas higiénicas. Cosas que pasan en este lugar del mundo únicamente. La violencia se ensoñorea en las calles de todo el país. La violencia familiar y social es tremenda. Nada nos sorprende. Que una madre le haya dado un revolver a una nena de 5 años para que lleve a la escuela, sólo mereció unas pocas lineas en algún medio. Un adolescente y su familia matan a golpes y entierran viva a una joven mujer embarazada. El maltrato a la mujer mereció una legislación especial, el femicidio. Figuras públicas son escrachadas en la vía pública al mejor estilo fascista, donde las autoridades les enseñan a escupir y difamar a gente que piensa distinto. Los narcos financian campañas de políticos y nadie investiga. Podríamos enumerar una lista infinita del fracaso como sociedad. El contrato social esta definitivamente roto en Argentina. Restablecerlo es el principal desafió para el próximo gobierno.
Alfredo Kaminsky / DNI 5.267.980