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El contrapunto político copó un acto con el típico sello militante

Un teatro a cielo abierto montado para celebrar el Día de la Bandera fue el marco ideal para un acto que tuvo a los discursos de fuerte contenido político como protagonistas de la jornada.

Viernes 21 de Junio de 2013

Un teatro a cielo abierto montado para celebrar el Día de la Bandera fue el marco ideal para un acto que tuvo a los discursos de fuerte contenido político como protagonistas de la jornada. Un público de alta composición militante distribuido en forma concéntrica y compacta alrededor del escenario reforzó esa impronta, que contrastó con el clima de fiesta cívica de ediciones anteriores. Sin desfile y, por primera vez en trece años, sin la enseña de Alta en el Cielo, todas la miradas convergieron en el palco. La intendenta Mónica Fein sorprendió al apostar por el juego político: a la usual evocación histórica sumó una encendida defensa de la gestión local. Alentada desde las tribunas, la presidenta Cristina Kirchner copó la escena y desplegó por más de cuarenta minutos sus virtudes discursivas. Con un pie en el pasado y otro en la coyuntura, castigó duro a la Corte Suprema tras el rechazo a la reforma del Consejo de la Magistratura: "En 2015 quiero ser jueza, firmar una cautelar y qué me importa lo que digan".

Fue una celebración distinta. Si todo acto es político, éste hizo de esa condición una puesta en escena. La misma distribución espacial de sillas y gradas preanunciaba el tono, en un clima por momentos tribunero, televisivo y con un público más estático que en años anteriores, cuando circulaba alrededor de la avenida despejada para el desfile. Fuera de los invitados protocolares, las organizaciones partidarias le imprimeron un indeleble sello militante a la jornada, sin la masiva participación familiar de otros años.

A ambos lados del escenario, en las tribunas, se ubicaron desde temprano integrantes de La Cámpora y el Movimiento Evita. Al fondo, hacia el río Paraná, las banderas de Kolina, el Movimiento Martín Fierro y el Movimiento de Unidad Popular, entre otros, cerraron en un semicírculo el ámbito de la celebración, a la que acudieron delegaciones de otras ciudades santafesinas y bonaerenses.

Cerca del mediodía, los chamameceros Mauricio y Simón Merlo amenizaron la espera. Alta en el Cielo estuvo presente en un video que, desde las pantallas, evocó imágenes de esa experiencia colectiva. Luego fue el turno de los granaderos de la Fanfarria del Alto Perú, que ejecutaron un repertorio poco solemne, para delicia de las tribunas que acompañaron cantando a pura consigna los tonos de Avanti Morocha o Negro José. La previa cerró con la proyección de escenas de la película Belgrano.

La llegada del Cristina y la comitiva oficial, a las 13.10, también se siguió por tevé. Acompañada por Fein, la presidenta primero recorrió la Sala de las Banderas, un espacio que quería conocer, y dejó una ofrenda floral. Después sí, subió al escenario escoltada por el vicepresidente Amado Boudou; el titular de la cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, y el vicegobernador Jorge Henn.

Un Himno Nacional atípico, rítmico y murguero, ejecutado por la Fanfarria y la agrupación El Choque Urbano, dio paso a los discursos.

Fein leyó un texto que, luego de recrear el primer izamiento de la bandera frente al Paraná, se adentró de lleno en el plano político. Repasó acciones de gobierno local y pintó una definición de ciudad solidaria y participativa. "Estamos en una ciudad que se une contra los violentos", dijo sobre el ineludible tema del narcotráfico.

En el repaso de gestión realzó el sistema de salud pública, el Presupuesto Participativo (PP) y las economías solidarias. "En esta ciudad promovemos el diálogo franco y abierto con todos los niveles del Estado", dijo en un párrafo dirigido al gobierno nacional.

En el intervalo entre un discurso y otro —intendenta y presidenta fueron las únicas oradoras— llegaron los anuncios de obras. El gobierno nacional recordó la inversión de 615.900 pesos para los baños de uso público ya construidos en cercanías del Monumento. Comprometió 50 mil para la remodelación de la avenida Belgrano, entre 27 de Febrero y Rioja, una puesta a punto para el Dakar 2014. Y otros 60 mil para obras de pavimentación y desagües en los barrios Itatí y La Cerámica.

La llegada a caballo del actor que personificó a Manuel Belgrano conectó la historia con el presente. Tras un apasionado discurso, el prócer instó a la multitud a jurar lealtad a la bandera en su confección original, que Cristina se dio el gusto de agitar antes de acercarse al micrófono y volcarse a su juego. Primero recogió el guante de su antecesora: le replicó a Fein que los altos edificios que le hacen sombra al Monumento en la costa "son el producto de un modelo económico nacional".

Haciendo gala de su oratoria, trazó varias aristas y paralelos históricos para finalmente converger en la actualidad con una fuerte crítica al Poder Judicial.

En 2015 quiero ser jueza, firmar y qué me importa lo que vota la gente", lanzó. "Si mi rol en la historia es haber abierto el debate por una Justicia mejor, estoy dispuesta a aguantar lo que se me venga encima. No hay buena seguridad sin una buena Justicia y nadie mejor que ustedes en Rosario para saberlo", remató, para estallido de una plaza que siguió cantando hasta después de caído el telón.

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