Martes 05 de Marzo de 2013
Los representantes de los ciudadanos y de las provincias del signo del Ejecutivo, lejos de encarnar los intereses, deseos y pensamientos de sus representados, se decidieron por complacer y apoyar al unísono, sin discrepancias, lo que el gobierno les exigía. Así quedó evidenciado que en tiempos del kirchnerismo, el parlamento es sólo una caja que resuena en el tono y dirección que marca la presidente desnaturalizando la función creativa y enriquecedora del mismo Congreso. Siendo simples reproductores de lo que se les ordena, sin más trabajo que levantar la mano o pulsar un botón, no justifican esos legisladores las enormes sumas que perciben en comparación y detrimento de otros roles del Estado que a diferencia de ellos, aportan pensamientos, estudios, hechos y acciones; como la función docente, de salud, seguridad interior y exterior, entre otras.
Jorge Augusto Cardoso / DNI 7.784.561 / jcardoso@fibertel.com.ar