Washington. - El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, en su segundo día de deliberaciones sobre el presupuesto para política exterior para 2012, impuso con la mayoría republicana una dura postura contra Argentina, Venezuela y la OEA, entre otros, por lo que considera un alejamiento de estos de los valores que debe defender Washington en materia de libertad y democracia. Bajo la premisa defendida por el congresista republicano Connie Mack de que Estados Unidos debe "dejar de apoyar a organizaciones y países que perpetúan la destrucción de la libertad y la democracia" en la región, el Comité aprobó ayer una enmienda que califica a Venezuela como un Estado "patrocinador del terrorismo". El motivo: su "continuado apoyo material y financiero a las guerrillas de las Farc y ELN colombianas, a la organización islámica libanesa Hezbolá y a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria de Irán", según adelantó Mack.
También otras naciones. Todo ello apenas unas horas después de que la noche del miércoles se aprobara otra enmienda propuesta por el mismo congresista que propone "limitar" las ayudas para Argentina, Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia por considerar que los gobiernos de esos países "no tienen interés" en promover la libertad, seguridad y prosperidad, según destacaron ayer medios estadounidenses.
Según la Voz de América, se trata de 96 millones de dólares que el gobierno de Barack Obama había solicitado como asistencia para estos cinco países, pero la enmienda no afectaría a los fondos federales para las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) que actúan en esas naciones. En abierto desafío a la política exterior de Obama, los diputados republicanos buscan recortar 6.400 millones de dólares del total de fondos por 51.000 millones para el Departamento de Estado y las operaciones exteriores.
Supuestas fallas. También el miércoles, a raíz de otra propuesta de enmienda del mismo congresista por Florida, el Comité de la Cámara baja estadounidense aprobó otro capítulo que establece que "ninguno de los fondos a ser asignados será autorizado para las contribuciones a la Organización de Estados Americanos (OEA)", lo que implica la denegación de los 44,2 millones de dólares que el Ejecutivo norteamericano prevé destinar al organismo hemisférico el año próximo. "La OEA es una organización que ha fallado en América latina (...) en la defensa de la libertad y democracia en el Hemisferio Occidental", sostuvo Mack al presentar su enmienda. "Cada vez que nos giramos, la OEA, en vez de apoyar las democracias, respalda y mima a los Hugo Chávez" de la región, agregó.
Mack y la presidenta del Comité, la también republicana por Florida Ileana Ros-Lehtinen, son duros críticos de Venezuela, a cuyo presidente, Hugo Chávez, Mack califica de forma asidua como "matón". Desde la suspensión de Honduras de la OEA a raíz del golpe de Estado de 2009, medida que estos congresistas -al igual que otros legisladores republicanos- condenaron duramente por considerar que lo que había sucedido en el país centroamericano no fue un golpe sino una transición política, el organismo hemisférico también ha estado especialmente en la mira de la oposición republicana que asimismo achaca a su secretario general, José Miguel Insulza, una especial afinidad con el gobierno de Caracas, entre otros.
Con todo, la inclusión de Argentina especialmente en el "castigo" presupuestario -pese a que no se considera probable que éste vaya a prosperar en el Congreso- causó sorpresa incluso entre los congresistas demócratas del comité, que advirtieron en contra de meter en un mismo saco a países tan diversos y del riesgo de alienación que corre Estados Unidos con esta política de mano dura. "Incluir a Argentina con los demás países es una visión demasiado simplista", advirtió el demócrata Elliot Engel, quien también se manifestó en contra de poner a Ecuador en la misma categoría que Venezuela. "Cuando hacemos eso, empujamos (a estos países) más hacia las manos de Hugo Chávez", sostuvo Engel.
Pese a la dureza de las enmiendas, observadores coinciden en que éstas no tienen grandes visos de prosperar en el largo camino legislativo estadounidense, ya que, a última, serían frenadas en el Senado, que tiene mayoría demócrata. Además, la discusión clave del presupuesto para política exterior estadounidense no está en manos de este comité sino en las del de Gastos y asignaciones de la Cámara de Representantes (Diputados), si bien lo que decida el Comité liderado por Ros-Lehtinen puede servir de guía para decisiones futuras.
Demostración de fuerza. Se trata más bien, coinciden observadores, en una muestra de fuerza y una declaración política de la mayoría republicana en el Congreso que ha demostrado en reiteradas ocasiones su oposición a las líneas que sigue el Departamento de Estado y la administración Obama en general en materia de política exterior. "Acerquemos a nuestros aliados y amigos, pero dejemos de apoyar a organizaciones y países que perpetúan la destrucción de la libertad y la democracia", dijo Mack.
Dicho comité prevé continuar hoy las discusiones sobre el anteproyecto, que también recorta fondos para Pakistán, Egipto, El Líbano, Yemen y la Autoridad Nacional Palestina. También recorta en un 25 por ciento las contribuciones de EEUU a las Naciones Unidas.