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El cine latinoamericano se lució en el Festival de San Sebastián

El premio mayor fue para un filme venezolano. "Pelo malo", de Mariana Rondón, se alzó con la Concha de Oro y el mexicano Fernando Eimbcke ganó como mejor director.

Lunes 30 de Septiembre de 2013

El cine latinoamericano fue el vencedor, con películas arriesgadas e innovadoras, del festival de San Sebastián, donde la venezolana "Pelo malo" de Mariana Rondón se alzó con la Concha de Oro y el mexicano Fernando Eimbcke con el premio al mejor director.

"Yo hice esta película para curarme de la angustia de ver tanta intolerancia", afirmó Rondón al recibir el galardón de manos del presidente del jurado, el cineasta estadounidense Todd Haynes.

"Pensar distinto a los otros, ser diferente, no es un problema, al contrario es lo más hermoso que tiene el ser humano", aseguró la directora venezolana visiblemente emocionada. "Gracias San Sebastián por respetar las diferencias", agregó.

Coproducida por Venezuela, Perú y Alemania, "Pelo malo" cuenta la historia de un niño de un barrio pobre de Caracas obstinado con alisarse el pelo para posar como un cantante de moda en la foto del colegio.

Pero en un país donde las chicas se disfrazan de reinas de la belleza y los chicos de militares, este deseo inquieta a su madre, que lucha desesperadamente por criar sola a dos hijos tras haber perdido esposo y trabajo.

La otra película latinoamericana que concursaba en la sección oficial, la mexicana "Club sándwich", le valió a Eimbcke la Concha de Plata al mejor director.

Con un mínimo de imágenes y de diálogo, Eimbcke, que dedicó el premio a su equipo, teje la perfecta banalidad en la relación entre una madre y su hijo adolescente durante unas vacaciones en Puerto Escondido hasta que irrumpe entre ellos una exuberante muchacha con la que el chico se inicia a la sexualidad.

Espacios a menudo cerrados y siempre milimétricamente calculados, gestos contenidos, imágenes sobrias y largos silencios van construyendo la tensión entre los tres personajes en un hotel vacío y claustrofóbico.

La Concha de Plata a la mejor actriz fue para la española Marian Alvarez por su destacado trabajo en "La herida" del Fernando Franco, película totalmente desprovista de artificios en la que encarna a una joven mujer enferma, sin saberlo, del denominado Trastorno Límite de la Personalidad.

Emocionalmente inestable, la protagonista mantiene relaciones caóticas con quienes la rodean y se autoinflige cortes y quemadura cada vez que se siente rechazada. "La herida" recibió asimismo un premio especial del jurado, recogido por su director.

"Es una película chiquita y tensa pero hecha con mucha pasión, desde las vísceras, desde las tripas, y para nosotros es una recompensa tremenda llevarnos este premio", afirmó Franco.

El veterano actor británico Jim Broadbent fue uno de los pocos galardonados no hispanos de este año. Fue recompensado con el premio al mejor actor por su encarnación, en "Le Week-end", de un profesor universitario inglés que viaja con su esposa a París para celebrar su 30º aniversario de boda.

La ternura, la complicidad, la insatisfacción, los hijos, los celos se entrelazan en esta agria comedia del director sudafricano Roger Michell --famoso por "Notting Hill"-- a medida que la pareja se cuestiona su vida en común desde un lujoso hotel de la ciudad más romántica del mundo.

El premio Horizontes Latinos, dedicado al cine de la región, recayó en esta ocasión en la película brasileña "O lobo atrás da porta", de Fernando Coimbra, que narra las tumultuosas relaciones entre tres personajes, los padres de un niño secuestrado y la amante y principal sospechosa del plagio.

"Es increíble que esto esté ocurriendo con mi primer largometraje", afirmó Coimbra emocionado. "Han pasado 15 años desde que empecé este proyecto y este es un reconocimiento muy grande", aseguró.

El cineasta islandés Benedickt Erlingsson se alzó con el premio Nuevos Directores por su sorprendente "Of Horses and Men", una historia sobre la impronta que deja el hombre en el caballo y el caballo en el hombre.

Tras nueve días en los que se proyectaron 13 películas que competían por la Concha de Oro y más de 200 en todas las secciones, la 61ª edición del festival se clausuró este sábado con el estreno mundial, fuera de concurso, de "The Young and Prodigious T.S. Spivet", del francés Jean-Pierre Jeunet, famoso por filmes como "Amelie" o "Delicatessen".

En esta ocasión el festival contó con menos referentes de Hollywood entre sus invitados. Los Premios Donostia, que reconocen la trayectoria, fue para la española Carmen Maura y el australiano Hugh Jackman.

Un jurado calificado

El jurado del Festival de San Sebastián fue un lujo, tanto por la calidad como por la variedad de miradas. El presidente no fue otro que Todd Haynnes, el mismo director de “I’m Not There” y “Velvet Goldmine”. Pero además sorprendió la presencia en el jurado del músico David Byrne, el director catalán de “Ficción” Cesc Gay, el actor mexicano Diego Luna, y la actriz chilena Paulina García.

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