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El Centro Cultural Rivadavia ahora se llamará "Fontanarrosa"

La nueva denominación del emblemático Centro Cultural Bernardino Rivadavia (CCBR) ya es un hecho. En pocos días más pasará a llamarse “Roberto Fontanarrosa”, a partir de que la intendenta Mónica Fein envíe el proyecto correspondiente al Concejo Municipal donde, se descuenta, será aprobado.

Domingo 08 de Abril de 2012

La nueva denominación del emblemático Centro Cultural Bernardino Rivadavia (CCBR) ya es un hecho. En pocos días más pasará a llamarse “Roberto Fontanarrosa”, a partir de que la intendenta Mónica Fein envíe el proyecto correspondiente al Concejo Municipal donde, se descuenta, será aprobado. Nominarlo así “es devolver a la comunidad la posibilidad de hacer valer el consenso que este rosarino talentoso tiene en ella, homenajear su obra, perpetuar su memoria en las nuevas generaciones y, a la vez, reconocer, a través de él, a los muchos rosarinos que, en distintos ámbitos de la cultura, la ciencia y la investigación, han dado a Rosario su condición de capital cultural”, dice la iniciativa a la que La Capital tuvo acceso exclusivo.
La determinación, que ya cosecha el acuerdo de todos los bloques del Palacio Vasallo, desterrará la nomenclatura actual (impuesta por la dictadura) muchas veces cuestionada por distintos sectores de la sociedad local.

Terminado. “El proyecto ya está preparado y lo presentaremos la semana próxima o la siguiente”, dijo la intendenta al ser consultada por este diario. “Entendemos que es un reconocimiento que vamos a compartir en el Concejo y que viene a aportar un nombre relacionado con la ciudad”, añadió. Además, Fein recordó que el escritor rosarino “se merece que su nombre esté en un lugar donde expuso su obra y fue reconocido”. Y subrayó que rebautizar al CCBR “es una señal del período democrático que vive el país”.
  
Polémica. El escrito que se remitirá al cuerpo deliberativo se conoce horas después de que el nombre Fontanarrosa volviera al centro de la escena. Otra vez la disputa judicial entre los herederos del escritor disparó controversias. El juez que tramita la causa, donde la última esposa y el hijo del Negro se dirimen las regalías por la publicación de sus obras, llamó a una audiencia en la que las partes acordaron pasar a un cuarto intermedio por sesenta días y paralizar el expediente.
  De todos modos, mucho antes de esta pelea, la nueva nominación del centro cultural ubicado en San Martín y San Juan empezó a ganarse espacio apenas falleció el artista rosarino el 19 de julio de 2007. Pocos días después de ese recordado y triste acontecimiento, el por entonces edil Alfredo Curi presentó un proyecto para rebautizar al CCBR. El referente del Partido del Progreso Social (PPS) unió en realidad dos reclamos: uno que surgió luego de la muerte del dibujante (se solicitó incluso cambiar el nombre de la cancha de Rosario Central, de la peatonal Córdoba o de la avenida de Circunvalación) y otra contra la figura que representa el actual nombre, es decir el del primer presidente, criticado por “endeudar” al país.
  
Red social. Al proyecto de Curi se sumó un grupo de Facebook, donde vecinos de la ciudad hicieron la misma propuesta e invitaron a sumar adeptos vía correo electrónico.
  En esa oportunidad, este medio dio cuenta de que “en vísperas del Mundial de 1978 no había en Rosario un espacio de trabajo adecuado para el funcionamiento del centro de prensa. Por este motivo “se dispuso la construcción de un edificio especialmente diseñado para este fin” que finalmente se traspasó a la Intendencia.
  
Amplitud. A la hora de exponer los fundamentos de renombrar el tradicional centro cultural rosarino, el municipio consideró que “existe en la ciudad un amplio y casi mayoritario movimiento que lo impulsa”.
  El escrito suma también datos sobre la personalidad del Negro: “Pocas figuras de ese ámbito han tenido un consenso ciudadano tan unánime y una admiración semejante, basada no sólo en sus cualidades como creador, sino también por su perfil humano exento de cualquier pretensión de notoriedad y por una innata sencillez ejercida en los ámbitos entrañables para cualquier habitante de la ciudad como los bares de la reunión con amigos o el estadio de fútbol de las pasiones dominicales”.

Héctor Cavallero: "Es un símbolo"

“El Negro es un símbolo de la ciudad, es parte de la imagen y el paisaje de Rosario. Rivadavia originó la deuda y, por lo tanto, la dependencia primero de los ingleses y luego de los distintos capitales financieros de turno”.

Roberto Sukerman: “Una idea de la ciudad”

“Esta es una propuesta que se desprende de toda la ciudad. Y es justa: Fontanarrosa es un ícono rosarino y de la cultura local. Rivadavia ha sido cuestionado y la verdad es que Rivadavia no me resulta simpático”.

Jorge Boasso: “Yo propuse un museo”

“Es muy dificil negarse a un homenaje al Negro. Yo propuse crear un museo en su honor. Igual, me pregunto: ¿Por qué honrar a unos deshonrando a otros? ¿Había que cambiar la nominación actual del centro cultural?”.

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