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El caso que conmocionó a una ciudad y sigue en el misterio

Jueves 18 de Septiembre de 2014

El domingo 18 de setiembre de 2011, Paula Perassi, una joven madre de dos hijos de dos y seis años, salió de su casa de calle Entre Ríos al 700 de San Lorenzo aproximadamente a las 21.30, tras recibir, 45 minutos antes, una llamada desde un locutorio. Al retirarse indicó a su familia que iba a buscar una tarea escolar para uno los chicos y desde entonces no se supo más nada de ella. Al otro día, su esposo radicó la correspondiente denuncia y se inició la investigación.

Pericias policiales en las que se utilizaron perros de rastreo lograron determinar que la mujer estuvo en una parada de micros de Puerto San Martín, sobre la ruta 11, tal como había declarado un menor, hijo de Gabriel Strumia, un empresario puertense amigo de la familia y quien luego se determinó era el amante de Paula. El padre de ésta, Alberto Perassi, ya por esos días de diciembre de 2011 comenzaba a plantear sus sospechas sobre el rumbo de la investigación y puso en duda la declaración del adolescente. "Les creo a los perros, pero dudo de todo lo demás. Si es cierto que anduvo tan cerca como dicen las pericias y van 80 días sin noticias, algo no se está haciendo correctamente", dijo.

El trabajo con canes también determinó que la mujer estuvo en un bar ubicado en la ruta 11 y Mitre de Timbúes, donde un testigo afirmó haberla visto la misma tarde de la desaparición, "junto a un hombre de cabellos oscuros" que luego fue identificado como Darío Díaz, 29 años, soltero, quien trabaja en la empresa de Strumia. Los perros también señalaron que Paula estuvo en la casa del empleado, en Sargento Cabral al 500, y de allí se secuestraron dos celulares, uno de Díaz y otro de Strumia.

En ese entonces, Perassi criticó duramente las demoras del Juzgado de San Lorenzo a cargo del juez Eduardo Fillocco, en llamar a declarar a Díaz, quien ya había efectuado declaraciones contradictorias en las que argumentaba no conocer a Paula, aunque algunos mensajes de chat lo ubicaban en el rol de confidente de la relación con su patrón.

Durante ese período, la causa estuvo caratulada como "averiguación de paradero", ya que Paula dejó su casa voluntariamente, por lo que resultaba difícil imputarles algún cargo a los involucrados. La investigación incluyó a personas demoradas y allanamientos hasta en la localidad bonaerense de General Rodríguez.

El 19 de diciembre de 2011, Perassi se encadenó a las escaleras de los Tribunales de San Lorenzo. "Doctor Fillocco: aquí estaré hasta que Paula Perassi aparezca viva o muerta. Mis nietos quieren saber la verdad". Así de crudo y contundente rezaba uno de los carteles colocados por Alberto. La medida surtió efecto y ese mismo día consiguió reunirse con autoridades del Ministerio de Justicia y de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE). "Espero que estas reuniones sean para decirme qué pasa con mi hija y no para distraerme y que abandone esta actitud que, veo, molesta", señaló.

Reparto de volantes, recorridas en una camioneta con un altoparlante y mostrando imágenes de Paula y un diálogo permanente con la gente de San Lorenzo fueron algunas de las escaladas de la lucha de Perassi para intentar esclarecer el caso, que pasó a formar parte del protocolo de búsqueda de los organismos de Seguridad del Estado nacional, luego de que mantuviera algunas reuniones con funcinoarios de la Nación.

El 12 de septiembre de 2012 efectivos de la TOE detuvieron a Gabriel Strumia en su empresa sobre la ruta 11 en Puerto San Martín. Fue alojado en dependencias de la TOE en Rosario y luego indagado por el Fillocco en San Lorenzo. Ese mismo dia, el juez cambió la carátula de la causa, que pasó a "homicidio".

Dada la resonancia del caso, el Colegio de Abogados de Rosario decidió poner un equipo de profesionales a representar en forma gratuita a la familia Perassi e impulsó medidas para tratar de develar el misterio. En ese momento tampoco podía conocerse con exactitud bajo qué imputación se detuvo a Strumia. Adrián Ruiz, miembro de esa entidad gremial, consideró posible imputar a Strumia "tanto por la desaparición forzosa de una persona como también el homicidio, o ambas figuras".

Posteriormente el jueves 25 de octubre de 2012 se conoció la decisión del magistrado de procesar a Strumia como presunto autor de homicidio simple y a los pocos días le tocó a Díaz, sindicado como partícipe necesario. Sin embargo la causa tuvo un abrupto revés en cuando los defensores de Strumia y Diaz lograron que en abril del año pasado ambos quedaran muy cerca del sobreseimiento cuando la sala primera de la Cámara de Apelación Penal de Rosario revocó su procesamiento. En septiembre de 2013, al cumplirse los dos años de la desaparición Filocco rechazó un pedido de sobreseimiento de los dos únicos imputados, lo cual evitó que la causa se cerrara.

Desde los comienzos del caso y hasta la fecha, el padre de Paula lideró numerosas marchas y reclamos, casi a razón de una por mes. En esos días, Perassi le expresó a este diario su disconformidad con el fallo de Filocco que "justo se da a dos años de la desaparición y antes de una marcha más, lo que me da la sensación que está más cerca la impunidad, que se me hace insoportable. El fallo es más de lo mismo en una ciudad donde hay una maraña de poderes ensamblados entre ellos".

Para los abogados de la familia, "si se hubiera trabajado seriamente no se hubieran perdido pruebas al inicio de la investigación, como la filmación de una cámara de seguridad del telecentro desde donde Paula recibió un llamado y tras el cual salió a la calle. Las imágenes se conservaron por siete días y luego se regrabó sobre éstas. El registro se perdió porque no fueron peticionadas a tiempo".

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