Martes 04 de Noviembre de 2014
Desde Neuquén trasciende a todo el país el caso de Marcelo Diez, un paciente que está postrado y en estado de coma desde hace 20 años en esa ciudad capital de la Patagonia. En octubre de 1994, cuando tenía 30 años, Diez sufrió un accidente en la ruta —iba en moto y fue atropellado— que lo dejó en estado vegetativo. Sus hermanas vienen reclamando la muerte digna, pero como el enfermo respira por sus propios medios —no está conectado a un respirador— el pedido se complica.
Diez está internado en un sanatorio privado. La mayoría de las opiniones médicas van en concordancia con el pedido de la familia mientras algunas voces señalan que es la presión de la Iglesia neuquina la que impide que se lo deje morir. El camino para que fallezca es que se le corte el suministro de nutrientes que recibe por sonda gástrica.
En abril de 2013 el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén autorizó a que el paciente pueda acceder a la muerte digna. Pero quien fuera designado defensor oficial de Diez apeló ese fallo y ahora el caso está a estudio de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
“Estamos a la espera de una resolución, esperemos que la Corte falle a favor para poder permitir federalizar la ley nacional de muerte digna y que ninguna familia tenga que pasar por este derrotero familiar”, pidió el abogado Lucas Pica, quien representa a los familiares del paciente. La Procuradora de la Nación Alejandra Gils Carbó respaldó el reclamo de las hermanas de Marcelo.