El caso Amelong y la letra chica
La habilitación y ejercicio de una profesión están ligados a un contrato tácito entre el trabajador y la sociedad, digno de ejercerla porque la sociedad puede beneficiarse de la misma y crecer en su desarrollo.

Martes 21 de Febrero de 2012

La habilitación y ejercicio de una profesión están ligados a un contrato tácito entre el trabajador y la sociedad, digno de ejercerla porque la sociedad puede beneficiarse de la misma y crecer en su desarrollo. Ser abogado, zapatero, maestro, escritor, plomero, médico y actor es una entidad no sólo profesional sino también nos indica de qué modo ese trabajador está ligado a la sociedad. Pero cuando ese contrato se ha roto porque se ha atentado contra la sociedad por crímenes de lesa humanidad, por haber cometido delitos aberrantes y "haber puesto a la sociedad entera en el lugar del enemigo", mientras se purgue esa pena no debería haber forma de rehabilitación alguna, y esto va por el vapuleado caso Amelong y la posibilidad de que este criminal condenado pueda conservar su matrícula de abogado. Los reglamentos, estatutos y disposiciones e cualquier organismo o persona jurídica no pueden entrar en contravención con una norma social y natural; en este caso, se trata de un individuo que se ha probado que por su accionar atentó contra la sociedad y que al presentarse a solicitar reivindicaciones, tampoco él mismo ha evaluado a conciencia la gravedad de sus hechos. Si la sociedad en su conjunto lo condena (Tribunal Oral de Paraná y Tribunal Oral Federal Nº1 de Rosario, según publica La Capital del 12/02/12) en reiteradas ocasiones ¿qué rehabilitación pretende este individuo? Ser abogado significa abogar por la Justicia y es precisamente lo que él transgredió, burló y despreció a sabiendas precisamente porque como abogado no ignoró jamás el tenor y lo superlativo de sus delitos. Dejemos de buscar en la letra chica para rehabilitar asesinos de letras mayúsculas; y sobre todo, no hagamos del tango Cambalache, un himno nacional.

Carlos Italiano / latinia@fibertel.com.ar